El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, ha defendido la reforma del sistema social actual como respuesta al "intento sistemático para derribar las estructuras" del estado de bienestar y sustituir sus principios por otros basados en la discriminación.

Lo ha dicho en la apertura de la tercera sesión del I Congreso multisede sobre Servicios Sociales, Cuidados y Comunidad "Los cuidados que queremos", con cinco citas en otras tantas ciudades y que en esta sede de Pamplona reflexiona miércoles y jueves sobre cómo reforzar los servicios sociales desde lo local y el papel de la comunidad para dar respuesta al aumento de las necesidades de cuidados por el envejecimiento poblacional.

Bustinduy ha alertado del actual contexto social, económico y geopolítico "extraordinariamente preocupante" y que por ello hace óptima la ocasión para este congreso, dada la "ofensiva indisimulada, de una agresividad sin precedentes en las últimas décadas, contra la democracia entendida como un sistema ideológico, cultural, político y social".

"Detrás no hay solo una batalla política electoral sino un intento estructurado para desmantelar los principios básicos del estado social, y sustituirlos por una idea de sociedad diferente, jerárquica, segmentada y basada en la idea de la discriminación como elemento estructurante de la comunidad política", ha zanjado el ministro.

Txema Mauleón, Bustinduy y Maeztu, esta mañana en Pamplona. Jesús Diges / EFE

Y por ello, ha hecho un llamamiento a que "frente a este tiempo violento la actitud no debe de ser defensiva o resignada" ya que "la única manera de defender la democracia pasa por una ampliación decidida del estado social y del estado de bienestar".

Es lo que impulsa el Gobierno de España, como lo demuestra que desde 2020 se han duplicado los recursos destinados a la dependencia en España, aunque ha pedido que no se piense en el estado social del siglo XXI como "solo cuestión de financiación".

Congreso en Pamplona

Al respecto, ha subrayado que en este congreso de Pamplona se debería reflexionar sobre dos cuestiones, una interna que es "qué necesitan los servicios sociales para funcionar mejor" y otra externa, la de "qué servicios sociales necesitan nuestras sociedades para estar mejor".

"Todas las aportaciones que vais a tener hoy están encaminadas a responder esa pregunta. Y tenemos el conocimiento, los recursos y la capacidad para sacarlo adelante. Es una cuestión de voluntad política", ha advertido para zanjar: "El reto es gigantesco pero la alternativa es la que es".

Bustinduy ha acudido a Baluarte acompañado de la consejera de Derechos Sociales, Economía Social y Empleo, Carmen Maeztu, quien mañana jueves clausurá el Congreso impulsado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, que busca conclusiones centradas en el fortalecimiento de los servicios sociales de base, los cuidados comunitarios y la necesidad de avanzar hacia modelos más cercanos, personalizados y adaptados al territorio.

Según ha explicado a EFE Laura Cadenas, de la secretaría de Estado de derechos Sociales, el Congreso reúne a responsables de las Administraciones Públicas, profesionales del sector y entidades sociales para debatir cómo transformar los servicios sociales hacia un enfoque más comunitario, capaz de combinar la atención individual con la activación del entorno social.

Entre las cuestiones clave que se abordan en estas dos jornadas están el fortalecimiento de los servicios sociales de base, la coordinación con otros ámbitos como la salud o la vivienda, y el impulso de modelos que promuevan la participación y el empoderamiento de las personas.

Durante las jornadas se analiza también cómo los cambios sociales - como el aumento de personas que viven solas o la mayor complejidad de las necesidades de apoyo - exigen respuestas más flexibles, cercanas y adaptadas al territorio.

Asimismo, se analiza el papel de Navarra y de las entidades locales como espacios clave para impulsar innovaciones en los cuidados, desde una lógica de proximidad y comunidad.

El Congreso "Los cuidados que queremos" forma parte de un proceso de reflexión colectiva que se desarrolla en cinco ciudades españolas, de forma que tras su paso por Barcelona, Sevilla y Pamplona, continuará su recorrido en Zamora y Valencia.