Médicos del Mundo Navarra ha presentado este miércoles, en el marco del Día Mundial de la Salud que se conmemoró el pasado 7 de abril, el informe 'Sin salud, la vida se detiene', que analiza las barreras de acceso al sistema sanitario público en la Comunidad foral. El estudio señala que, pese a los avances normativos, la universalidad de la sanidad "sigue sin garantizarse en la práctica".

Durante 2025, la organización ha documentado 205 situaciones de "barreras" en el acceso a la salud que han afectado a un total de 73 personas vulnerables. Una de las principales conclusiones del informe es que "no se trata de casos aislados, sino de dificultades estructurales". "Cada persona enfrenta, de media, 2,8 barreras diferentes que se acumulan y se refuerzan entre sí, generando círculos de exclusión sanitaria y, por ende, social", ha explicado Médicos del Mundo.

Uno de los datos más significativos del informe refleja que el 80,8% de estas personas no ha podido obtener la tarjeta sanitaria individual (TIS), lo que la sitúa como la principal barrera de acceso detectada. "Este dato se relaciona con las dificultades administrativas identificadas en el informe, que influyen en el acceso y en los tiempos de tramitación de la tarjeta sanitaria. La tarjeta sanitaria se convierte, en muchos casos, en una frontera administrativa que determina quién puede acceder al sistema de salud de forma normalizada y quién queda fuera", ha señalado María Flamarique, coordinadora del área de inclusión de Médicos del Mundo Navarra.

“La sanidad universal no existe en la práctica”

El informe identifica cinco tipos de barreras -administrativas, físicas, económicas, informativas y culturales- que, según ha señalado la organización, "no actúan de forma aislada, sino que se acumulan y agravan las situaciones de exclusión sanitaria".

Médicos del Mundo ha afirmado que "las barreras administrativas siguen siendo una de las principales causas de exclusión". "En muchos casos, se exige documentación difícil de obtener o requisitos como el empadronamiento, lo que retrasa o bloquea el acceso a la atención. Por ejemplo, aunque la normativa permite acreditar la residencia por otras vías, en la práctica el padrón sigue siendo el requisito más habitual", ha apuntado la organización.

A estas barreras se suman las físicas, especialmente en entornos rurales, donde la distancia y la falta de transporte dificultan el acceso a la atención primaria y obligan, en ocasiones, a recurrir a urgencias. "Las barreras económicas, como el coste de medicamentos o el temor a asumir gastos sanitarios, actúan como un factor disuasorio. Por su parte, las barreras informativas, vinculadas a la falta de información clara y accesible, y las barreras culturales, relacionadas con la ausencia de mediación intercultural, generan incomprensión y dificultan aún más el acceso al sistema", ha explicado Médicos del Mundo.

La organización ha destacado que aunque Navarra cuenta con un marco normativo que "avanza hacia la universalidad, persiste una brecha entre la normativa y su aplicación práctica". "Una situación que se repite a nivel estatal, donde el 60,2% de las personas atendidas por la organización no dispone de tarjeta sanitaria, aunque en Navarra este porcentaje asciende hasta el 80,8%", ha afirmado.

Médicos del Mundo ha señalado que este contexto coincide con la reciente aprobación de un nuevo Real Decreto en el ámbito estatal que busca avanzar hacia la recuperación de la universalidad en el acceso a la sanidad. No obstante, desde la organización han subrayado que su impacto "dependerá de su aplicación efectiva y homogénea en los territorios, así como del avance en la tramitación de la ley de Universalidad del Sistema Nacional de Salud, actualmente pendiente de aprobación". "Navarra no es una excepción. Aunque contamos con una sanidad pública sólida, siguen existiendo barreras que impiden que llegue a todas las personas y siempre a tiempo", ha señalado María Flamarique. En este sentido, Médicos del Mundo Navarra ha subrayado que la universalidad "no puede limitarse al reconocimiento legal, sino que debe traducirse en un acceso real, equitativo y digno".

El informe plantea medidas dirigidas a garantizar un "acceso real y equitativo" al sistema sanitario, entre ellas "eliminar la exigencia sistemática del empadronamiento y facilitar otras vías de acreditación de la residencia, así como simplificar los trámites para la obtención de la tarjeta sanitaria".

También propone reforzar el acceso a medicamentos y tratamientos, mejorar la accesibilidad física al sistema y garantizar información clara y accesible en distintos idiomas. Además, subraya la necesidad de incorporar de forma estable servicios de mediación intercultural y avanzar en una legislación estatal y autonómica que "suponga una apuesta clara por la universalidad efectiva del sistema sanitario".

"La sanidad pública en Navarra protege, funciona y salva vidas, pero todavía no llega a todas las personas ni siempre a tiempo. En salud, casi llegar no es llegar", ha señalado María Flamarique.