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El Gobierno de Navarra ha presentado hoy la Estrategia de Vivienda Rural, un nuevo instrumento de planificación específico para garantizar el acceso a una vivienda digna y asequible en los municipios rurales de la Comunidad Foral, donde los principales problemas son la escasez de oferta de vivienda y la inadecuación del parque residencial.
La estrategia se ha presentado esta mañana en la Casa de Cultura de Olite en una jornada en la que han participado la vicepresidenta tercera y consejera de Vivienda, Juventud y Políticas Migratorias, Begoña Alfaro; el alcalde de Olite, Josu Etxarri; la directora general de Vivienda, Elga Molina; y el director gerente de Nasuvinsa, Javier Burón; así como alcaldes, alcaldesas y representantes de los distintos municipios participantes.
Para la elaboración de la estrategia, que ha estado liderada por la Dirección General de Vivienda y elaborada por Nasuvinsa, se ha contado con la participación de 167 entidades municipales que han colaborado de forma activa tanto en la definición del diagnóstico como en el establecimiento de medidas concretas.
El plan de acción previsto para el desarrollo de la estrategia durante 2026 y 2027 cuenta con un presupuesto de 50 millones de euros que se distribuirá en inversiones directas para la realización de obras, convocatorias de subvenciones, impulso de cooperativas de viviendas, planes de rehabilitación e industrialización, así como con 1,3 millones de euros para la realización de encargos de implementación de los distintos servicios.
En el diagnóstico inicial se ha detectado que el medio rural se enfrenta a una crisis de oferta disponible y un problema de adecuación del parque residencial, agravado en varios casos por la despoblación. Aunque en el ámbito rural existe una media de 1,38 viviendas por hogar, una parte muy significativa del parque residencial no es habitable puesto que las viviendas están vacías o no son movilizables. De hecho, el 90% de los municipios rurales considera muy grave la escasez de vivienda en alquiler, y cerca del 30% de la población tiene una demanda de vivienda desatendida. La falta de habitabilidad del parque construido, las restricciones normativas urbanísticas y la baja rentabilidad para el sector privado son identificadas como las principales causas de este bloqueo.
El nuevo plan se dirige a todas aquellas localidades que no están incluidas en la declaración de Zona de Mercado Tensionado, por lo que las realidades de cada territorio siguen siendo muy dispares y precisan de acciones diferenciadas. Por ello, la estrategia divide los municipios en cuatro clústeres que permiten adaptar las medidas a la realidad específica de cada localidad, alejándose de enfoques urbanos que no funcionan en el medio rural. Asimismo, la estrategia se articula en cuatro ámbitos de actuación conectados que responden a las políticas que está desplegando la Dirección General de Vivienda: oferta, demanda, recursos trasversales y gobernanza.
En cuanto a las medidas concretas, se apuesta de forma prioritaria por la rehabilitación, incluyendo ayudas específicas para vivienda vacía y edificios de titularidad municipal. Además, se propone el fomento de la Bolsa de Alquiler, adaptando sus requisitos y condiciones económicas a la realidad rural. En este sentido, la Dirección General de Vivienda ya se encuentra desarrollando convocatorias específicas de subvenciones vinculadas a esta medida, entre las que destaca las subvenciones para la realización de las obras de adecuación de las viviendas que se cedan a la Bolsa de alquiler de Gobierno de Navarra, que permitirá cubrir los costes de las obras que se realicen para que las viviendas obtengan las condiciones necesarias para ser alquiladas, y en algunos casos estas obras, podrán realizarse por la propia Administración Foral.
La estrategia también tiene en cuenta la promoción de vivienda protegida y para ello considera necesario establecer características concretas y un análisis normativo específico para el ámbito rural que se aleje de los contextos urbanos, así como el desarrollo de nuevas promociones públicas que respondan a la demanda real y el impulso de la colaboración público-privada.
El documento incorpora además nuevos modelos residenciales que amplían las opciones de acceso a la vivienda en el medio rural, como la vivienda colaborativa en régimen de cesión de uso y el alquiler asequible. La innovación es otro punto clave que se destaca en la estrategia, dirigida tanto a la rehabilitación como a la construcción de nuevas viviendas. Todo ello se completa con medidas orientadas a facilitar el acceso a la compra, mediante subvenciones específicas, incentivos fiscales y el desarrollo de instrumentos financieros que combinen adquisición y rehabilitación de vivienda.
Por último, se ha tenido en cuenta un conjunto de medidas transversales y de gobernanza que se centran en mejorar el conocimiento del mercado residencial a través de la recopilación de datos y de la ampliación del Observatorio de la Vivienda de Navarra. También está previsto la mejora de la atención al público, con la puesta en marcha de la ventanilla única de vivienda y de herramientas de asesoramiento y coordinación específicas para las entidades locales, que permitirán mejorar la información, la difusión y las labores de inspección desarrolladas por la Dirección General de Vivienda. De forma complementaria, plantea un modelo de gobernanza compartida que se articulará en torno a la Mesa de Vivienda Rural y la Comisión de seguimiento municipal y permitirá coordinar a las diferentes administraciones y agentes del territorio, garantizar la participación activa de los municipios y realizar un seguimiento continuo de la estrategia.