Ángel Sanz Barea, ingeniero corellano de 65 años, fue nombrado este lunes consejero de Salud de Aragón, dentro del nuevo gobierno que el PP va a compartir con la ultraderecha de Vox en la comunidad vecina.
Su llegada coincide en un momento en el que su Consejería va a tomar una medida para tratar de aliviar las listas de espera: contratar médicos privados para que pasen consultas de pago.
Según publica el Heraldo de Aragón, la cartera de sanidad del Gobierno de Aragón va a contratar médicos privados para que pasen 5.500 consultas de Otorrinolaringología y Urología en el Hospital de Barbastro a un precio de 30 euros por cita.
La razón que ofrece el Ejecutivo aragonés para tomar esta decisión, tal y como detalla este medio, es "aliviar la crítica situación actual y favorecer la asistencia sanitaria a la población del sector".
Al frente de los recortes en Osasunbidea
Sanz Barea no tiene formación médica pero ya ha desempeñado cargos de gestión al más alto nivel antes. Entre 2011 y 2013, durante la peor etapa de los recortes de los tiempos de Yolanda Barcina (UPN), Sanz Barea fue designado gerente del Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea, quizá el cargo más importante después del consejero, que en esos tiempos era Marta Vera. No por nada el cargo de gerente del SNS-O es el mejor remunerado de la administración foral, a la par que el de gerente de Hacienda.
El político corellano permaneció dos años en el cargo y fue uno de los profesionales que participó en la cascada de dimisiones que sufrió Salud en aquellos tiempos. Funcionario de carrera en el Gobierno de Aragón desde 1989, en estos últimos años ha ocupado altos cargos en la Administración aragonesa, sobre todo vinculados a tecnologías. Sanz Barea es, además, primo del expresidente Miguel Sanz.
Sanz Barea presentó su dimisión días después de que lo hiciera el gerente del Complejo Hospitalario de Navarra (CHN), el ahora Hospital Universitario de Navarra (HUN) y casi al mismo tiempo que el director de Organización, José Luis Yanguas, y la subdirectora de Servicios Médicos, Ana Guerra.
La situación de Salud era muy convulsa y entre los motivos de la salida de Sanz Barea estuvieron las diferencias que mantuvo con la entonces directora general de Salud, una conocida de la política navarra: Cristina Ibarrola, ahora presidenta de UPN y aspirante a suceder a Chivite al frente del Palacio de Navarra.