El cigarrillo electrónico ya duplica al tabaco tradicional como principal vía de consumo de nicotina entre los adolescentes navarros, con un 19,2% que ha probado el vapeo frente al 8,9% que ha fumado tabaco alguna vez en la vida, según el primer Informe del Observatorio Suspertu de Conductas de Riesgo en Jóvenes de Navarra, presentado este jueves en Pamplona.

El estudio, elaborado por el programa Suspertu de la Fundación Proyecto Hombre de Navarra en colaboración con el Instituto Navarro de Salud Pública, recoge datos de 1.717 estudiantes de 14 centros educativos de la Comunidad Foral, tanto de ESO como de Formación Profesional.

El director del programa, Garikoitz Mendigutxia, ha alertado de que cuando analizan las prevalencias del vapeo se encuentran con que hay "un 20% que ya lo han probado", una cifra que asciende "casi al 35% en cuarto de la ESO". La edad media de inicio se sitúa en los 13,7 años y la progresión entre cursos es marcada: del 9,8% en 2º de ESO al 27,2% en 4º de ESO, sin apenas diferencias entre chicos y chicas.

Mendigutxia ha destacado como dato positivo "la baja prevalencia del consumo de tabaco entre los jóvenes", con solo un 1,1% de consumo diario entre los 13 y 16 años. "Hace 15 años el consumo de tabaco se ha reducido mucho", ha subrayado, aunque ha advertido de que el vapeo "puede ser una puerta de entrada al consumo de tabaco convencional".

Alcohol, la sustancia más consumida

El alcohol sigue siendo la droga de mayor prevalencia: el 42,6% del alumnado de ESO lo ha consumido en los últimos 12 meses, cifra que asciende al 63,2% en 4º de ESO.

Un 21% reconoce haberse emborrachado alguna vez y la edad media de inicio se sitúa en 13,5 años. Solo el 47% percibe riesgo en el consumo moderado de fin de semana. Navarra, junto con el la CAV, "son las comunidades con las prevalencias más altas en consumos de drogas legales", ha precisado el director.

El cannabis es la droga ilegal más consumida; 4% alguna vez en la vida, mientras que cocaína, éxtasis o alucinógenos no superan el 1%. Preocupa el consumo de tranquilizantes con receta médica, que alcanza al 5,1% del alumnado (5,7% en chicas y 4,5% en chicos). "Me parece que el porcentaje es muy alto", ha señalado Mendigutxia, advirtiendo de que en casos prolongados "la afectación a nivel de salud mental es muy potente".

Riesgo de las pantallas

El 86,2% del alumnado usa el móvil a diario; el 38,2% pierde horas de sueño por las pantallas y el 35,5% descuida sus tareas escolares, con mayor impacto en las chicas (43,7% frente al 33% de chicos).

El 20,3% ha accedido a pornografía alguna vez; 30% en 4º de ESO, con una brecha de género acusada: 32,5% chicos frente al 7,5% chicas, y edad media de inicio a los 13 años. El juego con dinero afecta al 7,7% del alumnado (12,6% chicos, 2,6% chicas), mayoritariamente en apuestas deportivas presenciales.

Por zonas, los entornos rurales registran prevalencias menores en sustancias (vapeo 8,7% frente al 19,3% de Pamplona), aunque el impacto de las pantallas es transversal. En Formación Profesional los datos son más severos: 50% ha probado el vapeo, 53,5% se ha emborrachado, 28,9% ha consumido cannabis y 29,8% ha jugado con dinero.

126 adolescentes atendidos

Al margen de los datos del Observatorio, Suspertu ha presentado también su actividad del último año. En 2025, el programa atendió a 126 adolescentes y 254 familiares, alcanzando la ocupación media mensual más alta de la última década, con 42 jóvenes atendidos al mes.

Especialmente destacado fue el aumento de las llamadas "salidas positivas": el 69% de los adolescentes concluyó el programa habiendo cumplido los objetivos planteados, 17 puntos más que en 2024. En prevención externa, el programa llegó a más de 4.000 alumnos en 31 centros escolares de Navarra.

Suspertu nació en 1997 como programa de prevención de conductas de riesgo en la adolescencia, en el marco de Proyecto Hombre Navarra. Atiende a jóvenes de entre 13 y 20 años y trabaja de forma paralela con sus familias.

El programa cuenta con el respaldo de dos tesis doctorales sobre su eficacia y con un acuerdo de colaboración con la Universidad Pública de Navarra (UPNA).