El joven de 25 años que ha ingresado en prisión provisional comunicada y sin fianza por asesinar a tiros a su madre y a su padrastro y dejar a cuatro heridos en estado crítico en El Ejido (Almería), acuchilló en el rostro a su pareja sentimental dos días antes del tiroteo, según han informado a EFE fuentes judiciales.

Las investigaciones que han motivado su envío a la cárcel revelan un episodio de violencia machista previo a los homicidios del pasado 18 de mayo en la barriada de El Canalillo.

Las fuentes consultadas precisan que, durante la madrugada del 16 de mayo, cuando el detenido y su pareja regresaban de Granada, el investigado detuvo su vehículo en una playa del municipio almeriense de Adra.

En ese lugar, según los indicios recabados, el individuo acusó a su pareja de mantener relaciones con otros hombres y profirió amenazas en las que aseguraba que iba a matar a sus familiares. Tras apearse del coche, abrió la puerta del copiloto, le espetó a la mujer la frase "eres el demonio, voy a matarte" y esgrimió una navaja.

El ataque iba dirigido al costado de la víctima, pero al agacharse para esquivarlo, esta recibió la puñalada en el lateral derecho de la cara, causándole lesiones graves.

Esta agresión con arma blanca fue el preludio del doble crimen consumado 48 horas después.

Prisión provisional

La autoridad judicial competente en materia de Violencia sobre la Mujer de El Ejido decretó el jueves para el joven la prisión provisional investigado por dos delitos de asesinato en grado de consumación y seis en grado de tentativa. En su comparecencia, el detenido se acogió a su derecho a no declarar.

El relato de los hechos reconstruye la secuencia del tiroteo en El Canalillo donde el detenido esperó a que sus familiares llegaran al domicilio en un turismo. Al estacionar, el agresor, armado con una pistola para la que no tenía licencia, abrió la puerta trasera y disparó primero a su padrastro, el conductor, y luego a su madre, la copiloto, matándolos en el acto.

Seguidamente, disparó de forma reiterada hacia la parte trasera del habitáculo, donde se hallaba su pareja junto a su hijo, un bebé de siete meses. La mujer logró escapar y refugiarse en la vivienda, momento en el que comprobó que el bebé había recibido el impacto de un proyectil que lo mantiene en la UCI pediátrica.

A unos treinta metros del primer escenario, el individuo abrió fuego contra una vecina de 19 años y su hija de 21 meses. La madre recibió nueve impactos de bala y la pequeña uno en el costado. Ambas continúan ingresadas de máxima gravedad. La secuencia concluyó cuando el investigado acudió a la vivienda de un conocido y disparó contra el padre de este, un vecino que intervino para proteger a su hijo, alcanzándole en la cabeza.

El presunto asesino múltiple acumulaba 16 antecedentes policiales por tenencia de armas blancas y tráfico de drogas. Además, fuentes próximas a la investigación indicaron que podría padecer un trastorno mental severo, aunque esto no se ha contemplado en su ingreso en prisión.

El juzgado justifica la prisión sin fianza por el evidente riesgo de fuga dadas las elevadas penas a las que se enfrenta, la necesidad de evitar la alteración de pruebas y el riesgo de reiteración delictiva contra las víctimas, especialmente su pareja.

Fuentes sanitarias han confirmado a EFE que el bebé de 7 meses, hijo del detenido, continúa ingresado en la UCI, al igual que la hija de la otra víctima, de 21 meses, que podría pasar mañana a planta. Los otros dos heridos continúan en la UCI.