El sacerdote malagueño de 35 años acusado de sedar y agredir sexualmente a cuatro mujeres entre 2014 y 2018 negó a la Iglesia las violaciones y escondió el material gráfico para así poder desmentir a la denunciante.

El juicio contra el cura comenzó este pasado lunes en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Málaga y durante la sesión de este miércoles han comparecido el vicario episcopal de Melilla por videoconferencia y un sacerdote, antiguo compañero de parroquia del acusado, conocido como el padre Fran.

Sedación y agresión sexual

El vicario ha explicado que fue el compañero de la parroquia quien le dijo que tenía que hablar con él sobre un asunto del padre Fran y para ello se reunieron en su casa.

Una vez en el domicilio, el compañero del padre Fran le pidió al vicario que no se asustara y le contó que se había encontrado a una mujer, que ambos conocían, llorando a los pies del Jesús Cautivo y le había dicho que tenía una relación con el acusado además de que había unas imágenes en las que se le veía abusar de unas mujeres.

"Me quedé petrificado", ha afirmado el vicario, al tiempo que ha subrayado que le dijo al compañero que lo de los supuestos abusos había que corroborarlo, pero en veinticuatro horas cambió todo porque la mujer dijo que las había borrado, por tanto ha reconocido que no se lo creyó.

Ha relatado que un día cuando quedaban dos minutos para empezar la misa, ella llegó a la iglesia y entonces él le pidió que por favor dejara a Fran para que reflexionara si quería seguir siendo cura o seguir con ella y la mujer le contestó: "el amor verdadero es lo que al final triunfará".

Semanas mas tarde la mujer volvió a la iglesia y le dijo, según ha declarado el vicario en el juicio, que había estado con él en distintos hoteles de Málaga y otras provincias.

En esa misma conversación, la mujer le indicó que quería hablar con un superior porque tenía pruebas de que Fran "hacía daño a las mujeres", por lo que ha subrayado que en ese momento le dijo que si era así "vamos a denunciar", pero ella se negó porque lo llevarían preso o se ahorcaría.

El vicario ha explicado que tuvo una reunión urgente con el padre Fran y que el sacerdote le negó las acusaciones y aseguró que se habían sacado de contexto unas imágenes suyas en una fiesta con amigas.

Durante el juicio también ha declarado el sacerdote compañero del acusado y durante su comparecencia ha afirmado que él tampoco tuvo acceso a las imágenes pero que cuando habló con el padre Fran le reconoció la relación con la mujer pero le negó la existencia de los vídeos.

Este testigo ha afirmado que le pidió los vídeos a la mujer y que cuando ella dijo que los había borrado se sintió fatal por haber dudado de la palabra de un compañero.

Tanto el vicario como el compañero del padre Fran han afirmado que vieron unas imágenes pero que nada tenían que ver con los abusos, que solo había fotos de él en una despedida y que pese a ello el vicario le dijo que tenía que ir a ver al obispo y llevarle el disco duro con las fotos.

Antes de finalizar la declaración el vicario ha subrayado que si la denunciante le hubiera mostrado los vídeos hubiera ido él a la comisaría. El juicio continúa este jueves con la declaración de mas testigos y peritos y la declaración del sacerdote será cuando finalice la fase testifical.