El nuevo canal de televisión resultante de la adjudicación a SIETE (Servicios Integrados de Entretenimiento Televisivo SL) de una nueva licencia deberá, por imperativo legal, comenzar sus emisiones en un plazo máximo de seis meses. En su primera comunicación tras la decisión del Consejo de Ministros, la adjudicataria ha anunciado que lo hará con programación original, producción nacional y “grandes profesionales” de la comunicación.
Así lo dio a conocer SIETE avanzando más planes a futuro ya que pretende crear “una plataforma de contenidos audiovisuales, de la cual esta cadena sería la primera etapa. Desde 1989, distintos operadores han puesto en marcha hasta 22 canales nacionales privados que han obtenido sus licencias, al igual que en esta ocasión, en los diferentes concursos públicos promovidos por todos los gobiernos que se han sucedido”, señala el consorcio.
Por ahora, y según explica SIETE, “aún no tiene nombre decidido” para la cadena y su intención sería la de “abrir un espacio a todo tipo de creadores de contenidos que puedan, conjuntamente, contribuir a la implementación de un amplio ecosistema adaptado a las nuevas ventanas que la tecnología ha abierto en los últimos años. El mundo digital será la base desde la que se difundirán todo tipo de contenidos a través de todas las ventanas disponibles. Ninguna vía está descartada y ninguna alianza será ignorada. La apertura de miras será el vector principal que impulsará la aventura”, asegura la empresa administrada por Andrés Varela Entrecanales y vinculada al grupo de accionistas de Prisa agrupados en torno a Global Alconaba.
Con seis meses de trabajo por delante para poner en marcha el proyecto resultante de esta adjudicación, la empresa ya anuncia que se pone manos a la obra para alcanzar el objetivo. “Lo más complejo es completar un plan de producción que haga posible estar en el aire en tan corto espacio de tiempo”.
Contenidos
El grupo apunta que la nueva cadena de televisión “buscará competir por abrirse un hueco junto a las seis grandes cadenas nacionales dirigidas a amplias audiencias, con una rejilla compuesta por una programación original, de producción nacional, basada en la actualidad, en su sentido más amplio, y el directo”.
Y en materia de contenidos, estos abarcarán “todas los asuntos que puedan despertar el interés de una audiencia que busque estar al día en todo momento y a la que el canal pueda servir de referencia para entender el mundo actual en todas sus facetas”.
Otro elemento determinante del nuevo canal que resulte de esta operación será la “presencia de grandes profesionales de la comunicación al frente cada uno de su propio espacio. Se busca potenciar no el personalismo de sus nombres, sino la conjunción de sus diversas personalidades. La cadena no apuesta por la uniformidad generacional, estética o editorial, sino por la apertura de un espacio diverso y plural en el que cada profesional pueda desarrollar con plena independencia su propio discurso”, se explica desde SIETE.
A propuesta del Ministerio para la Transformación digital y la función Pública, se aprobó en octubre la convocatoria de un concurso público con el objetivo de adjudicar una licencia para la prestación del servicio de televisión digital terrestre (TDT) en régimen de emisión en abierto. El Gobierno perseguía “aumentar la representatividad de los intereses y corrientes de opinión de la sociedad, haciendo posible una oferta audiovisual con mayor número de contenidos y más diferenciada” así como “fomentar la innovación tecnológica y ofrecer servicios de TDT de mayor calidad”.