El Gobierno de Navarra, a través del Departamento de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, ha aprobado una nueva Orden Foral que modifica las cuantías y los procedimientos de las indemnizaciones por daños en el ganado causados por la fauna silvestre no cinegética. El objetivo de esta normativa es unificar y evaluar de manera coordinada todos los perjuicios generados por estos ataques, ofreciendo un marco legal claro y mayor seguridad jurídica a los profesionales de la ganadería extensiva.

La nueva regulación sustituye a todas las normativas parciales previas y abarca los daños provocados por grandes carnívoros (como el oso o el lobo, actualmente extinguido en la Comunidad foral), aves catalogadas bajo figuras de protección como el águila real, y de forma novedosa, introduce un sistema basado en la apreciación de indicios para los ataques de buitre leonado.

Indemnizaciones más altas

Con esta actualización, Navarra se posiciona como el territorio con los importes globales más altos en la comparativa con comunidades y provincias vecinas de casuística similar (como La Rioja, Bizkaia y la Cornisa Cantábrica). Las nuevas ayudas no solo cubren el valor de mercado del animal afectado y los gastos veterinarios o de abortos, sino que también consolidan conceptos avanzados como el lucro cesante (los beneficios que el ganadero habría obtenido en carne o leche) y una compensación económica por el trabajo extra derivado de la gestión del rebaño tras el ataque (estrés ganadero, dispersión o pastoreo de recuperación).

Además, el texto premia la prevención: aquellas explotaciones ganaderas que hayan adoptado las medidas de protección facilitadas por la Dirección General (como cercados eléctricos, geolocalizadores o perros de pastoreo) verán incrementado el importe de su indemnización en un 25%.

En el caso de los ataques de grandes carnívoros, en un supuesto simple sin medidas de protección, la ayuda sube de 441 a 613 euros (+39%), llegando a los 718 euros si la explotación contaba con protecciones, mientras que en el escenario más elevado de la tabla la cuantía se incrementa de 2.775 euros a 4.328 euros (+55,9%). Por su parte, en lo que respecta a los ataques de buitres, Navarra es, junto a Bizkaia, la única provincia de la zona que indemniza estos supuestos, pero con cifras superiores; por ejemplo, el ataque a una vaca pirenaica de 4 años con ternero se compensa en el territorio vasco con 2.486 euros, mientras que en Navarra la cuantía se eleva hasta los 3.237 euros.

Procedimiento simplificado

Para acelerar el cobro de las ayudas, la Administración foral ha diseñado un procedimiento simplificado de acompañamiento técnico. El proceso se inicia cuando el ganadero afectado realiza un aviso en un plazo máximo de 24 horas a los profesionales del Guarderío de Medio Ambiente.

La notificación puede hacerse directamente al guarda de la demarcación local (localizable a través de la plataforma cartográfica IDENA) o contactando con la Central de Medio Ambiente a través del teléfono 646594948 o el correo electrónico centralmedioambiente@navarra.es, canales que están operativos de lunes a domingo de 08:00 a 22:00 horas.

Un guarda forestal se desplazará al lugar del ataque para ayudar al ganadero a tramitar el parte del incidente sobre el terreno. Como novedad, el personal del Guarderío ha recibido formación específica para detectar indicios en ataques de buitre, situaciones donde habitualmente los restos biológicos son mínimos.

Finalmente, la persona afectada dispondrá de un plazo de 15 días para formalizar la solicitud de indemnización por escrito. En caso de que la documentación sea insuficiente, la administración abrirá un periodo de 10 días para subsanar errores antes de emitir la resolución final motivada.