Hay profesionales que entienden la moda como una tendencia y otros que la conciben como un oficio artesanal. En el caso de Leyre Herrera, diseñadora navarra al frente de Ley Herma, la segunda definición encaja mejor. Tras años de formación, concursos y experiencia docente, ha encontrado su lugar en Pamplona, donde dirige un atelier especializado principalmente en vestidos de novia hechos a medida, concebidos para adaptarse a cada mujer y no al revés.
Cuatro colecciones para mostrar la versatilidad de Ley Herma
Su proyecto dio un paso importante el pasado 16 de mayo con un desfile que le sirvió para mostrar la amplitud creativa de la firma y presentar cuatro colecciones diferentes. La primera estaba inspirada en la novia clásica y tradicional; la segunda incorporaba elementos más contemporáneos, como capas, chaquetas o pantalones; la tercera, bautizada como colección cápsula, recogía algunas de las tendencias actuales del sector; y la cuarta apostaba por encajes, transparencias y propuestas más atrevidas, pensadas también para el ámbito de la pasarela.
El objetivo era claro: demostrar que no existe un único estilo dentro de Ley Herma. “Tenía muchas ganas e ilusión de que la gente viera que podemos crear desde un vestido de novia tradicional hasta propuestas modernas y arriesgadas”, resume la diseñadora. Esa versatilidad fue precisamente una de las claves del éxito del desfile, que permitió acercar su trabajo a un público más amplio.
Premios y formación en alta costura
La trayectoria de Leyre Herrera comenzó mucho antes. Tras finalizar sus estudios, obtuvo en 2015 el primer premio del certamen Gasteiz On con una colección femenina de prêt-à-porter. Ese mismo año volvió a triunfar en Navarra al ganar los Encuentros de Arte Joven con una colección masculina. Un año después representó a la Comunidad Foral en el Certamen Nacional de Moda celebrado en Madrid, una experiencia que reforzó su vocación profesional.
A esos reconocimientos se suma una formación continua que ha marcado su manera de trabajar. Ha estudiado alta costura en Bilbao, se ha especializado en patronaje a medida en Barcelona y ha ampliado conocimientos en corsetería en Madrid. Todo ese aprendizaje ha desembocado en una filosofía muy concreta: la defensa de la confección personalizada.
La defensa de la confección personalizada
“Comprendí que no existe el cuerpo perfecto; lo que existe es el patrón adecuado para cada persona”, explica. Por eso rechaza trabajar con tallajes estándar y apuesta por desarrollar cada vestido desde las medidas reales de la clienta. Su meta es encontrar las proporciones que mejor favorezcan a cada mujer.
Esa búsqueda de la singularidad también se aprecia en los tejidos. Ley Herma trabaja con materiales seleccionados y detalles poco habituales, muchos de ellos procedentes de distintos países. El resultado es una combinación entre la confección artesanal local y elementos textiles difíciles de encontrar, que aportan personalidad a cada diseño.
Más información
- Teléfono de contacto: 637.981.644
- Instagram: @leyherma
- E-mail: leyherma@gmail.com
Un acompañamiento integral para cada novia
Sin embargo, para ella el vestido es solo una parte del proceso. “No se trata únicamente de crear un vestido, sino de acompañarlas durante todo el camino”, señala. Su objetivo es que cada mujer se sienta escuchada, cómoda y fiel a sí misma, sin perder su esencia en ningún momento.
Una producción limitada basada en la exclusividad
Esa forma de entender el oficio se resume en una idea que guía el trabajo de Ley Herma: las buenas decisiones necesitan tiempo. Por eso mantiene una producción limitada, “donde cada creación nace desde la calma, la dedicación y la atención al detalle”. Un recorrido pensado para transformar una idea en una pieza irrepetible, diseñada exclusivamente para quien la va a vestir. Mientras tanto, la agenda de novias para 2027 ya permanece abierta y las citas comienzan a ocupar espacio en un calendario donde la exclusividad sigue siendo la principal seña de identidad.