Síguenos en redes sociales:

El calor dispara las alertas: claves para evitar sus efectos más peligrosos sobre la salud

Beber agua, evitar las horas centrales del día y vigilar a las personas vulnerables son algunas de las recomendaciones de Salud Pública de Navarra ante las temperaturas extremas

El calor dispara las alertas: claves para evitar sus efectos más peligrosos sobre la saludJavier Bergasa

El calor extremo se ha convertido en los últimos días en protagonista absoluto en Navarra. Jornadas con temperaturas récord que superan ampliamente los 40 ºC y noches tropicales por encima de los 20ºC en muchas localidades de la Comunidad Foral obligan a tomar ciertas precauciones. Y es que, las altas temperaturas, además de condicionar las actividades cotidianas, pueden suponer un importante riesgo para la salud.

Ante estas jornadas marcadas por el calor intenso, los expertos insisten en la importancia de adoptar medidas de prevención y adaptar algunos hábitos para reducir sus efectos y sobrellevar mejor los días más sofocantes. Así, desde el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN/NOPLOI), los servicios de Promoción de la Salud Comunitaria y Seguridad Alimentaria y Sanidad Ambiental ofrecen algunas recomendaciones para la población.

También existen recomendaciones específicas en el ámbito laboral, tanto para personas trabajadoras como para empresas. Y también para la organización de eventos deportivos o práctica de ejercicio físico. Se pueden encontrar en: https://portalsalud.navarra.es/es/temperaturas-extremas-y-salud.

Consejos básicos

Los expertos de Salud Pública aconsejan no salir a la calle en las horas de más calor, ni hacer esfuerzos físicos como hacer la compra, limpiar o realizar actividad física; beber más agua, más a menudo, incluso sin sed, y hacer comidas ligeras; evitar tomar bebidas con cafeína, con alcohol o azucaradas y mojarse o ducharse con agua fresca, usar ventilador y permanecer en lugares frescos.

Entre sus consejos figura también usar ropa ligera, de algodón y holgada; no olvidarse de la crema solar, las gafas de sol y el sombrero; no dejar nunca a ninguna persona o animal en el interior de un vehículo, así como prestar especial atención a las personas mayores, menores, embarazadas o enfermos crónicos.

Para quienes cuidan a personas mayores, familiares o profesionales, o están cerca de ellas, es importante estar pendientes, recordándoles estas recomendaciones, contactando con ellas al menos dos veces al día, asegurándose de su estado de salud y de que aplican estas medidas.

Efectos negativos del calor

Es importante que los ciudadanos cumplan con las recomendaciones para protegerse de los efectos negativos que puede provocar el calor, como son la deshidratación, el agotamiento por calor o el golpe de calor. En cualquier caso, desde el ISPLN recomiendan acudir al médico siempre que haya fiebre alta, confusión o pérdida de conocimiento.

Deshidratación

Como consecuencia del calor se pueden incrementar las pérdidas de agua y electrolitos produciendo deshidratación. Esta no se manifestará solo con sed, sino que la descompensación del balance hidroelectrolítico generará malestar general, alteraciones gastrointestinales y calambres musculares. Hay que tener en cuenta que los ancianos disminuyen la sensibilidad a la sensación de sed con frecuencia, por lo que suponen un grupo especialmente vulnerable ante la elevación de las temperaturas.

Agotamiento por calor

En cuanto al agotamiento por calor, la exposición a las altas temperaturas durante mucho tiempo puede generar síntomas como debilidad, sensación de desvanecimiento, alteraciones de la vista, dolor de cabeza, náuseas, vómitos, diarrea, calambres musculares, palpitaciones, insomnio, hormigueo en manos y pies, sed intensa… Evitar los esfuerzos físicos, mantenerse hidratado y en lugares frescos ayudará a combatirlo.

Golpe de calor

El golpe de calor es sin duda uno de los efectos más peligrosos del calor. Desde Salud Pública señalan que se trata de un fallo en el sistema de termorregulación del organismo ante temperaturas ambientales muy altas, que conlleva una temperatura corporal excesivamente elevada, por encima de los 40 °C, y una alteración en el funcionamiento de diferentes órganos. Si no se atiende de manera adecuada y rápida, puede terminar ocasionando un fallo multiorgánico y la muerte.

¿Y cuáles son los síntomas del golpe de calor? Se manifiesta con una temperatura corporal extremadamente alta (40-41 ºC); piel muy caliente, roja y seca; dolor de cabeza, náuseas y vómitos, y deterioro del nivel de conciencia (se puede llegar a sufrir delirios, convulsiones o coma). Es importante saber que el golpe de calor es una emergencia vital que debe tratarse en el ámbito sanitario, por lo que cuando una persona lo sufre requiere ayuda inmediata. Ante cualquier sospecha, hay que llamar al 112.

Una mujer descansa junto a una fuente en el Parque de Yamaguchi de Pamplona.

Recomendaciones para la casa

Las viviendas tampoco escapan a los efectos del calor y se deben adaptar a las nuevas condiciones meteorológicas. Para ello, desde Salud Pública ofrecen una serie de consejos.

- Abrir las ventanas durante la noche para refrescar la casa y durante el día cerrarlas y bajar las persianas para protegerla del sol.

- No realizar actividades como limpiar o planchar en las horas de más calor.

- Intentar no poner por el día los aparatos de la cocina que emiten calor.

- Utilizar aparatos que permitan el movimiento de aire y ayuden a refrigerar la vivienda, evitando que el flujo de aire vaya directo al cuerpo o a la cara. Si se usa ventilador, procurar que oscile.

- El aire acondicionado debe estar a una temperatura de entre 24 ºC y 26 ºC. Para un buen descanso, utilizar el modo noche o sleep si es posible o poner un temporizador para que se apague a la hora indicada. También hay que mantener limpios los filtros para evitar la acumulación de polvo y bacterias.

Alimentos y bebidas

Las altas temperaturas también se pueden combatir desde la alimentación y para ello los expertos de Salud Pública recomiendan priorizar alimentos ligeros, ricos en agua, vitaminas y minerales como frutas, ensaladas y gazpachos. Estos facilitan la digestión y ayudan a tu cuerpo a regular su temperatura de manera manual, evitando la sensación de pesadez. Para no elevar la temperatura interna y prevenir la deshidratación, es recomendable evitar comidas copiosas y grasas porque requieren mucho esfuerzo digestivo, alimentos con mucha sal y azúcar porque favorecen la retención de líquidos y la deshidratación, así como alcohol y bebidas muy azucaradas que también favorecen la deshidratación.