La vicepresidenta segunda del Gobierno de Navarra y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera, Ana Ollo, ha hecho entrega a sus respectivos familiares de los restos de Ramón Bengaray Zabalza y Dionisio Gutiérrez Ijalba, identificados en Muniáin de Guesálaz, y de Epifanio Osoro Icobalceta, identificado en el cementerio de Berriozar. En el acto de entrega, celebrado este lunes en el cementerio municipal San José de la capital navarra, también han participado y acompañado a las familias de los tres represaliados el alcalde de Pamplona, Joseba Asirón; el Defensor del Pueblo, Patxi Vera; varios parlamentarios y parlamentarias forales; representantes de varias instituciones socio-culturales y deportivas; miembros de la Comisión Técnica de Coordinación en materia de Memoria Histórica; y miembros de las asociaciones memorialistas.
Antes de la inhumación, la vicepresidenta Ana Ollo ha reafirmado en su intervención el "compromiso del Gobierno con las familias de las víctimas de la Guerra Civil y la dictadura franquista" y ha destacado que estas identificaciones son el resultado de un trabajo colectivo, en el que participan investigadores, asociaciones, instituciones, equipos técnicos y también el Gobierno de Navarra, a través del Instituto Navarro de la Memoria.
Así, Ollo ha recordado que son ya 11 años de políticas públicas de memoria en Navarra. "Nuestro compromiso, el del Gobierno, sigue intacto: con el Plan de Exhumaciones, en el que, pese a las dificultades, se sigue buscando ante cualquier información; con el Banco de ADN, que cumple ahora diez años de historia y acaba de alcanzar la cifra de 50 identificaciones. No vamos a dejar de hacerlo mientras haya pistas que seguir, familiares que encontrar, víctimas por exhumar".
También ha incidido en que desde el Ejecutivo foral se perseverará pese a los riesgos y amenazas que se ciernen en tantos lugares sobre las políticas de memoria. "Seguiremos trabajando por una memoria crítica con el pasado, que sea herramienta para construir el presente y el futuro", ha concluido la vicepresidenta Ollo.
Las respectivas familias se harán cargo de los restos de Dionisio Gutiérrez y Epifanio Osoro, mientras que los de Ramón Bengaray descansarán en el panteón municipal que alberga los restos de las víctimas de la Guerra Civil y del franquismo desaparecidas, exhumadas y no identificadas en fosas de la Comunidad Foral.
Los tres identificados
Ramón Bengaray, nacido en Garralda en 1896, era el presidente del Frente Popular de Navarra y una de las figuras políticas más relevantes de la Navarra republicana. Casado con Ramona Zapatero, con quien tuvo tres hijos, fue periodista e impresor y una persona de destacada actividad cultural y social en la Pamplona de la época. Fue dirigente de Izquierda Republicana, barítono solista del Orfeón Pamplonés, socio fundador de Los Irunshemes, Los Amigos del Arte y el club Larraina, además de directivo del Club Atlético Osasuna entre 1931 y 1935. Tras el golpe de Estado de julio de 1936, pasó a la clandestinidad hasta que fue descubierto y detenido el 21 de agosto entre Burutáin y Olagüe, un hecho que fue reflejado en la prensa navarra. Desde entonces se desconocía su paradero.
Ahora, gracias a las labores de investigación de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, en colaboración con el Instituto Navarro de la Memoria, se ha podido saber que fue asesinado en Muniáin de Guesálaz, junto con Dionisio Gutiérrez Ijalba. Este último, natural de Espinal, tenía 32 años, era mecánico y estaba casado con María Concepción Pérez Martínez, con quien tuvo un hijo. No existen datos precisos sobre su filiación política más allá de que era republicano e izquierdista, y de que otros miembros de su familia también fueron represaliados, como su hermano Zósimo, carabinero condenado a reclusión perpetua y una multa de 10.000 pesetas, o su hermana Juana, que tuvo que exiliarse en Olorón (Francia). Los cuerpos de Bengaray y Gutiérrez fueron exhumados en julio de 2025, aunque entonces no existían pistas sobre su identidad. El trabajo del laboratorio Nasertic y las muestras aportadas por familiares al Banco de ADN han sido determinantes para lograr su identificación.
Por su parte, Epifanio Osoro Icobalceta, natural y vecino de Durango, tenía 22 años, era soltero, mecánico de profesión y militante de la Confederación Nacional del Trabajo (CNT). Había sido condenado por la Audiencia de Valladolid a cinco años, diez meses y un día de presidio mayor. El 1 de noviembre de 1936, él y otros 24 presos fueron asesinados en el Fuerte de San Cristóbal, tras un episodio poco esclarecido en el que se les acusó de intento de fuga. Sus cuerpos fueron trasladados a los cementerios de Artica y Berriozar. En marzo de 2022, gracias a un informe de la asociación Txinparta-Fuerte de San Cristóbal, el Instituto Navarro de la Memoria inició la exhumación de la fosa junto al equipo técnico de Aranzadi, recuperando 21 cuerpos, de los que cinco ya han sido identificados mediante análisis genético.
Durante el acto también intervinieron varios familiares, que agradecieron el trabajo desarrollado por el Instituto Navarro de la Memoria, el Banco de ADN del Gobierno de Navarra y la vicepresidenta Ana Ollo, quien hizo entrega de los restos y de los informes de exhumación e identificación.
Plan de Exhumaciones y Banco de ADN
Desde 2015, año en que entró en vigor el Plan de Exhumaciones del Gobierno de Navarra, se han recuperado ya 163 restos mortales en 38 exhumaciones, además de realizarse 133 prospecciones que no concluyeron con hallazgos.
Por su parte, el Banco público de ADN, que cumple ahora diez años, cuenta con 439 expedientes y ha permitido realizar 50 identificaciones, lo que supone un 31% de éxito, una cifra considerada muy relevante gracias a los avances en genética y al perfeccionamiento de las técnicas de identificación.
El Instituto Navarro de la Memoria insiste en la importancia de localizar a más familiares y hace un nuevo llamamiento a la colaboración ciudadana, tanto para localizar posibles fosas como para encontrar descendientes de personas represaliadas cuyas muestras genéticas puedan facilitar nuevas identificaciones. Quienes dispongan de información o deseen aportar su testimonio pueden dirigirse al Instituto Navarro de la Memoria a través del correo inm@navarra.es.