El socavón tenía unas dimensiones muy considerables y si el ciclista hubiese actuado con una mayor pericia podría haberlo evitado, pero aun así el Ayuntamiento de Pamplona tenía su parte de responsabilidad en la caída que sufrió el hombre, hasta el punto de que tendrá que indemnizarlo por las lesiones sufridas y la reparación de su bicicleta.
Así lo ha determinado el Tribunal Administrativo de Navarra en una reciente resolución en la que declara la responsabilidad del Ayuntamiento de Pamplona en el accidente de un ciclista ocurrido en diciembre de 2023 en el polígono Agustinos. El TAN estima parcialmente el recurso interpuesto por el accidentado, determinando que la administración local es responsable al 50% de los daños sufridos debido al deficiente mantenimiento de la vía pública.
Los hechos ocurrieron el 17 de diciembre de 2023 en la calle Soto de Aizoain, cuando el recurrente, representado por el abogado Francisco Javier Moreno-Vidal, circulaba en bicicleta y se vio sorprendido por un bache de grandes dimensiones, de unos 15 centímetros de profundidad, que le hizo dar una vuelta de campana. Como consecuencia del impacto, el hombre perdió el conocimiento y sufrió fracturas en el radio izquierdo y en el seno maxilar, requiriendo una intervención quirúrgica y dejando secuelas funcionales en su muñeca.
Falta de presupuesto
Durante el procedimiento, el informe del Servicio de Obras de Conservación Urbana del Ayuntamiento admitió que la zona se encuentra muy degradada y que aparecen baches con frecuencia al no haberse realizado una reforma integral de la calle por falta de presupuesto. Por su parte, el atestado de la Policía Foral señaló la presencia del bache sin señalizar como la causa eficiente y principal del siniestro.
A pesar de estas evidencias, el tribunal considera que el ciclista también incurrió en una falta de atención, ya que el accidente se produjo en condiciones de buena visibilidad y el obstáculo podría haber sido evitado con una mayor pericia. Por ello, el Tribunal Administrativo de Navarra ha fijado una responsabilidad compartida, obligando al consistorio a abonar la mitad de las cantidades correspondientes a daños personales y materiales.
La indemnización final se ha calculado siguiendo el baremo de accidentes de tráfico de 2023, ajustando las pretensiones iniciales del demandante. El Ayuntamiento deberá abonar 7.510,81 euros por las lesiones y secuelas, 1.521,35 euros por la reparación de la bicicleta y el material deportivo, y la mitad del lucro cesante por los ingresos netos que el afectado dejó de percibir como trabajador autónomo durante sus 88 días de baja laboral.