Un grupo criminal especializado en estafas por el método del CEO fraud o falso CEO ha sido desarticulado por la Guardia Civil, tras engañar a una empresa radicada en Navarra y obtener de manera fraudulenta una transferencia por importe de 8.100 euros.
Cuatro personas han sido detenidas, dos mujeres de 26 y 22 años y dos hombres de 23 y 24 años. También se investiga a otras tres personas, dos mujeres de 36 y 37 años y un varón de 34 años, los cuales pasaron a disposición de la autoridad judicial en el Juzgado de Guardia de Illescas (Toledo).
A los implicados se les atribuyeron delitos de estafa, blanqueo de capitales, usurpación de estado civil, falsificación de documento público y pertenencia a grupo criminal.
LOS HECHOS
La investigación comenzó tras una denuncia en la oficina de Atención al Ciudadano de Estella, donde la víctima manifestó haber recibido una llamada desde un número oculto, en la que el interlocutor solicitó la realización urgente de una transferencia destinada al pago de servicios editoriales. Tras varios intentos fallidos en una primera entidad bancaria, el dinero fue finalmente transferido a una cuenta extranjera. La petición posterior de una segunda transferencia despertó las sospechas de la víctima, que comprobó que se trataba de una estafa.
A partir de ese momento, la investigación permitió identificar a los presuntos responsables y ubicar domicilios vinculados con la actividad delictiva en la provincia de Toledo, además de conexiones con otras localizaciones en España y en Bélgica. Con la correspondiente autorización judicial, se llevó a cabo una entrada y registro en una vivienda en Toledo, donde se localizaron cuatro objetivos, así como cuantiosa documentación bancaria de entidades españolas y belgas, tarjetas SIM y dispositivos móviles, que quedaron intervenidos para su análisis.
Concretamente, durante la actuación se intervinieron1.159 euros bloqueados en cuenta, dinero en efectivo, documentación bancaria, tarjetas SIM, un DNI español y un NIE portugués falsificados, así como una pistola detonadora, efectos que quedaron a disposición judicial.
EL MODUS OPERANDI
El modus operandi empleado se basó en técnicas de ingeniería social, consistentes en contactar telefónicamente con personal de la empresa afectada haciéndose pasar por un responsable relevante del ámbito eclesiástico, generando una falsa sensación de urgencia y legitimidad para inducir a la víctima a realizar un pago inmediato. Para ello, los autores recabaron previamente información sobre la entidad y su funcionamiento interno, logrando que la comunicación resultara creíble.
La investigación fue desarrollada por EDITE (Equipo de Investigación Tecnológica) de Navarra con apoyo de equipos de seguridad ciudadana y de la USECIC de la Comandancia de Albacete.