Aunque el planetario permanece cerrado tras el incendio ocurrido el 14 de enero de 2025, que le obligó a suspender su actividad, el espacio —y la curiosidad por comprenderlo— sigue intacto y en constante movimiento. Por esta razón, el auditorio Baluarte se ha convertido esta mañana en un improvisado espacio científico. Allí, en lugar de butacas ocupadas por espectadores de conciertos o congresos, decenas de escolares miraban al cielo —aunque fuera proyectado— para entender uno de los fenómenos más extraordinarios que podrán presenciar en su vida: el eclipse total de sol del próximo 12 de agosto. La escena marca el arranque de una nueva edición de Escuela de Estrellas, el programa educativo que el Planetario de Pamplona lleva desarrollando desde hace 33 años y que este curso se reinventa con una edición especial dedicada al eclipse. Bajo el nombre Escuela de Estrellas Especial EKLIPSE, la iniciativa busca acercar este fenómeno astronómico a miles de estudiantes navarros a través de experiencias inmersivas, talleres y observaciones solares.
El estreno del programa ha contado con alumnado de 6º de Primaria del Colegio Público José María de Huarte, que ha sido el primero en recorrer las instalaciones instaladas en la Sala de Exposiciones de Baluarte. En la presentación han participado la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite; el consejero de Universidad, Innovación y Transformación Digital, Juan Luis García; la directora pedagógica del Centro Navarro de Aprendizaje Integral (CNAI), Marina Muñoz; y la delegada en Navarra de Fundación la Caixa, Izaskun Azcona.
Durante el acto, Chivite subrayó el valor educativo de un acontecimiento que difícilmente se repetirá para quienes ahora están en las aulas. “El eclipse también es una excusa perfecta para hablar de ciencia y hacer divulgación. Cientos de escolares van a pasar durante estas dos semanas por esta instalación para conocer más sobre un fenómeno astronómico que, probablemente, solo van a ver una vez en su vida”, señaló.
Vivir un eclipse antes de que ocurra
Para preparar a los estudiantes ante ese momento, el programa incorpora nuevos recursos pedagógicos y experiencias sensoriales que permiten comprender cómo se produce un eclipse y qué ocurre durante sus distintas fases. Uno de los elementos centrales es una cabina inmersiva de seis metros de largo que, en palabras de Paula Noya, directora de infraestructuras culturales de NICDO, "es la más innovadora de toda Europa". En ella, el alumnado puede observar de forma simulada cómo la luna se interpone entre la tierra y el sol hasta ocultarlo por completo. La instalación reproduce además los cambios de luz y ambiente que acompañan al fenómeno.
El recorrido continúa en una cúpula gigante de casi cuatro metros de altura, donde se proyecta un audiovisual diseñado por el equipo científico del Planetario de Pamplona. En él se explica el papel de los tres protagonistas del eclipse —el sol, la tierra y la luna— y se ofrecen pautas para observarlo de forma segura. La experiencia se completa con dos telescopios solares de gran tamaño, que permiten contemplar la actividad del Sol con gran detalle, y con diversos talleres didácticos en los que los estudiantes montan su propio sistema o participan en juegos y dinámicas educativas sobre el eclipse. De esta forma, lo que se pretende por medio de esta experiencia es que, aun sin Planetario, sea "posible seguir divulgando la astronomía, preparar a la comunidad escolar y docente y seguir jugando, que de eso va la ciencia", ha expuesto.
Abigail Salazar, alumna de 11 años del centro, se mostró muy contenta con esta excursión porque "nos la llevaban anunciando desde hace unos días que veníamos y, en cuanto hemos visto la cúpula, me he sorprendido mucho porque me encantaría meterme". Y así lo hizo. Antes de llegar, sus profesores le explicaron que esta cita tenía como objetivo conocer un poco más acerca de "las estrellas, los satélites y cómo se hace un eclipse". Asimismo, en la zona de los telescopios les explicaron las pautas que debían seguir para poder observar este fenónemo astrológico sin dañarse la vista: "Me ha encantado porque son muy grandes y he podido ver el sol en color gris por las gafas. Y ahora tengo muchas ganas de ver el eclipse en el sur de Navarra. Nunca he visto uno", aseguró.
Ciencia que viaja por Navarra
La iniciativa cuenta con la colaboración de los departamentos de Educación y de Universidad, Innovación y Transformación Digital del Gobierno de Navarra, que han impulsado la incorporación de nuevos materiales educativos para esta edición especial, así como con el apoyo de Fundación la Caixa. El CNAI participa además en la impartición de las actividades dirigidas al alumnado.
Más allá de su estreno en Pamplona, el programa tiene también vocación itinerante. Tras permanecer en Baluarte hasta el 24 de marzo, la Escuela de Estrellas recorrerá diferentes localidades navarras para acercar la divulgación científica a centros educativos de toda la comunidad. El recorrido continuará por Azagra (del 25 de marzo al 1 de abril), Peralta (del 13 al 30 de abril), regresará a Iruña —de nuevo en Baluarte— del 1 al 8 de mayo, y seguirá por Lerín (del 11 al 22 de mayo), Altsasu (del 25 de mayo al 5 de junio) y Lodosa (del 8 al 19 de junio).
Antes de iniciar esta nueva etapa, Escuela de Estrellas ya había pasado por Tafalla, donde permaneció desde noviembre en el Centro Cultural-Kultur Gunea junto a la exposición STROM, con la participación de más de 300 estudiantes.