La Audiencia Provincial de Sevilla ha condenado a cinco años de cárcel a un varón por dos delitos de homicidio en grado de tentativa y un delito de tenencia ilícita de armas por intentar matar a su vecino hasta en dos ocasiones en menos de un mes.
El acusado, que se enfrentaba inicialmente a una petición fiscal de 18 años de cárcel, ha reconocido los hechos y ha aceptado esta pena tras un acuerdo de conformidad entre el fiscal, la acusación particular ejercida por la víctima y las defensas. Para acordar la misma, se ha tenido en cuenta una circunstancia atenuante muy cualificada de drogadicción dado que, según ha enmarcado el fiscal, el considerado como autor de los hechos, Juan José, "era adicto a sustancias estupefacientes como la cocaína en el momento de los hechos", lo que "modificaba su entendimiento y voluntad".
Un año de cárcel para el cómplice
Por otro lado, durante el juicio previsto para este martes, 10 de enero, en la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Sevilla, Daniel, el segundo encausado ha sido condenado a un año de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa, por el que responde en concepto de cómplice. Cabe subrayar que, en principio, el Ministerio Público solicitaba ocho años de prisión para el mismo por el segundo delito de homicidio en grado de tentativa, por el que respondía en concepto de cooperador necesario de los hechos. No obstante, su participación ha sido considerada como no necesaria.
Además, la defensa de Juan José ha solicitado la suspensión de la ejecución. Según ha alegado se trata de "un drogadicto de larga duración que está siendo atendido en un centro homologado por la Junta de Andalucía", por lo que ha considerado que su ingreso en prisión sería "contraproducente" con su tratamiento. Asimismo, ha enmarcado que el mismo lleva "aproximadamente un año en libertad provisional y no ha tenido problemas con la Justicia ni con la familia de la víctima".
Decisión aplazada
Ante ello, la Fiscalía ha solicitado un reconocimiento forense, una petición a la que se ha adherido la acusación particular. Por tanto, la decisión ha quedado aplazada por el tribunal, a espera del resultado de las pruebas.
Por su parte, Daniel no ingresará en prisión finalmente, dado que su letrada ha solicitado, y las acusaciones han aceptado, la suspensión de la ejecución de la pena, dado que carece de antecedentes penales y concurre sobre el mismo la atenuante parcial del daño, al haber indemnizado a la víctima con 2.000 euros antes del juicio.
Además, Juan José deberá indemnizar a la víctima de forma directa con 8.750 euros por las lesiones y secuelas. La sentencia dictada por la Sección Primera ya es firme.
Primer intento en junio de 2023
Según el escrito de conclusiones provisionales del Ministerio Público, el primero de los incidentes se remonta a un determinado día de junio de 2023, momento en el que, durante la medianoche, el acusado, "movido por la evidente animadversión que sentía y con el claro propósito de poner fin a su vida, cogió un arma de fuego tipo escopeta o similar con munición semimetálica de caza y se dirigió hacia el domicilio" de su vecino, con el que "había mantenido enfrentamientos previos por motivos que se desconocen", "sabedor de que éste se encontraba en su interior".
Así, prosigue, efectuó "dos disparos hacia la vivienda, de suerte que el primer disparo impactó en la fachada exterior, mientras que el segundo atravesó la puerta del domicilio para impactar finalmente la carga de proyección del cartucho en la pared del cuarto de baño, sin lograr por ello su objetivo". No obstante, ocasionó daños en la vivienda por valor de 363 euros.
Un mes después
Asimismo, según el Ministerio Público, "con igual motivo y compartido propósito de sesgar la vida" de su vecino, "sobre las 22,00 horas de un determinado día de julio de 2023, mientras se encontraba caminando por la calle junto a un compañero, también procesado en el caso, "sin mediar palabra" comenzó a "propinar repetidos golpes hacia el cuerpo con un arma blanca de grandes dimensiones tipo katana", que la víctima pudo evitar defendiéndose con manos y brazos.
No obstante, este segundo lo empujaba "para evitar que pudiera escapar del ataque y alentaba a gritos a su compañero con expresiones del tipo 'mátalo, mátalo'". Como consecuencia de los hechos, la víctima sufrió lesiones en antebrazos y puños.
Posteriormente, en diciembre de 2023, efectivos policiales procedieron al registro domiciliario del principal procesado, así como de la vivienda de su madre. En el primero intervinieron una escopeta sin marca con diversas modificaciones sustanciales en el cañón. La Fiscalía enmarca que recoge la consideración de arma modificada prohibida. Por su parte, en el segundo intervinieron una escopeta y cuatro cartuchos, un arma de fuego larga que requiere licencia tipo E o F. Cabe enmarcar que, según la Fiscalía, el procesado principal carece de licencia de armas.