La rápida actuación vecinal y la intervención de la Policía han permitido detener a tres personas en Pamplona como presuntas autoras de un robo con fuerza en casa habitada y un delito de daños, después de ser sorprendidas en el interior de una vivienda unifamiliar cuyo acceso había sido forzado.

Los hechos se conocieron cuando una vecina observó la presencia de tres personas desconocidas dentro del inmueble, en el barrio de San Jorge. Consciente de que la propietaria se encontraba fuera en ese momento, no dudó en dar aviso a la sala CIMACC (Centro Inteligente de Mando, Comunicación y Control) de la Policía Nacional, que de inmediato comisionó una patrulla al lugar.

Puerta forzada y detenciones en el interior

A su llegada, los agentes comprobaron que la puerta de entrada estaba forzada, por lo que accedieron al inmueble adoptando las medidas de seguridad oportunas. En el interior localizaron a dos hombres y una mujer menor de edad, que se encontraban en distintas estancias de la vivienda.

Los policías procedieron a su detención, si bien dos de los implicados ofrecieron fuerte resistencia, llegando incluso a enfrentarse a los agentes actuantes antes de ser finalmente reducidos y esposados.

Alimentos consumidos, enseres utilizados y numerosos destrozos

Una vez asegurado el lugar, los agentes constataron los importantes daños ocasionados en el interior de la vivienda. Los presuntos autores habían cogido alimentos del frigorífico, revuelto armarios y cajones, utilizado distintos enseres y utensilios domésticos y roto o deteriorado múltiples objetos.

Además, los policías hallaron un bombín preparado para ser colocado en una de las puertas de la casa. Este extremo apunta a que la intención de los arrestados no era únicamente acceder puntualmente al inmueble, sino permanecer en la vivienda, cambiando la cerradura para entrar y salir con apariencia de legitimidad.

A disposición judicial

Tras la instrucción de las correspondientes diligencias, los dos varones fueron puestos a disposición judicial, mientras que la menor de edad quedó bajo la custodia de sus tutores legales, conforme a lo establecido en la normativa vigente.