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Condenado en Navarra por extorsionar a menores para que le enviaran audios de sus ventosidades

El joven, de 20 años y reincidente, amenazaba a las víctimas con agresiones físicas

Condenado en Navarra por extorsionar a menores para que le enviaran audios de sus ventosidadesREDACCIÓN DDN

La Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Navarra ha condenado a un joven de apenas 20 años de edad a 15 meses de prisión por los delitos de acoso (3 meses), de extorsión (6 meses) y contra la integridad moral (6 meses) después de amenazar por redes sociales a dos menores de 14 años con hacerles daño o darles una paliza si no le grababan ventosidades y se las mandaban a través de audios. Además, incluso llegó a quedar con uno de ellos y le exigió que se lanzara una ventosidad en su cara y si la víctima no lo hacía, le amenazaba con mandarle a alguien para que le pegara. Al acusado se le ha aplicado la atenuante de trastorno mental leve. Arrastra otra condena de 18 meses de prisión por hechos similares en los que otro menor llegó a pagarle hasta 1.200 euros. Además, tiene más asuntos pendientes por hechos de este tipo cometidos contra adolescentes en Pamplona y la Comarca.

En la conformidad acordada ayer se le ha impuesto una responsabilidad civil de 5.000 euros a favor de la víctima principal y una orden de alejamiento y de prohibición de comunicación con el menor durante siete años y de dos respecto del otro menor amigo del anterior.

Contactó en unas piscinas

Según el escrito acordado, el acusado se dirigió al menor de 14 años en agosto de 2024 desde la verja de unas piscinas de la Comarca de Pamplona. Se dirigió a los dos menores para solicitarles su contacto de Instagram, uno de ellos se lo dio y aceptó una petición de amistad. Al día siguiente le mandó otra solicitud de amistad al otro menor en cuestión, víctima principal por la intensidad del acoso luego sufrido, y le pidió posteriormente que le mandara audios con ruidos de ventosidades de él, diciéndole que, si no lo hacía, le mandaría a unos gitanos para que le pegaran. Por ello el chico le envió archivos de audio en varias ocasiones por miedo a lo que le pudiese pasarle y porque se sintió angustiado.

Posteriormente, el acusado le amenazó con que o seguía enviándole grabaciones de ventosidades o le iba a "mandar gente a que le pegara". El día 20 de agosto de 2024, le citó para poder grabarle ventosidades, pero no pudo realizar las peticiones que le hacía el acusado, por lo que éste nuevamente le citó para esa misma tarde, para, de nuevo, grabarle ventosidades, cosa que llegó a hacer el imputado con su teléfono móvil. En otra ocasión, el imputado le pidió que le echara una ventosidad en su cara; y también se lo pidió un segundo día.

Amenazas físicas

El 22 de agosto de 2024 el menor relató estos hechos a sus padres y bloqueó la cuenta del acusado, el cual le escribió a través de otra cuenta, amenazándole con "mandarle a gitanos a pegarle". Cuando el acusado se vio bloqueado, se comunicó de nuevo a través de otra cuenta, y lo incorporó sin su consentimiento en una cuenta de un grupo, además de pedirle que le desbloqueara, diciéndole que prefería "ir a buenas". Le pidió también su número de WhatsApp, pero el menor no se lo facilitó. La víctima pasó dos semanas con mucha angustia, no pudiendo dormir ni comer, y sintiendo mucho miedo a raíz de las amenazas, ya que el imputado seguía diciéndole que "iba a mandar a menores y a gitanos a pegarle y a meterle palizas".

El acusado también se puso en contacto con su otro amigo, también menor de edad de 14 años, a través del mismo contacto de Instagram, pidiéndole que le enviara grabaciones de ventosidades, por lo que este menor le envió una grabación vacía, a lo que el acusado le indicó que o le mandaba una grabación completa, o le enviaría "a los gitanos a pegarle". Además, el imputado le exigió el pago de diversas cantidades de dinero: 10, 25 y 30 euros para evitar que le pegaran. El menor se citó con el acusado el día 25 de agosto de 2024 y le entregó 20 euros y, finalmente, contó los hechos a sus padres.

El procesado no cumplirá las penas de prisión a condición de no delinquir en tres años y de pagar la indemnización de 5.000 euros, a razón de 100 euros al mes.