El piso de la calle Sanduzelai número 4, en el barrio pamplonés de San Jorge (Pamplona), donde residía el H.N., hombre detenido por la muerte de su expareja de 37 años, forma parte del parque inmobiliario de Testa Residencial, el fondo que ya protagonizó conflictos en esta misma zona hace años.
En la vivienda, de unos 90 metros cuadrados, convivían hasta doce personas, entre ellas el arrestado, un varón de 34 años detenido por quebrantar una orden de alejamiento por violencia de género respecto a la víctima. La mujer se precipitó de madrugada cuando trataba de descolgarse por la ventana con prendas de ropa anudadas, en un contexto de discusión previa que está siendo investigado.
La adquisición por parte del fondo buitre afectó a 160 familias
El fondo propietario del inmueble adquirió en su día bloques de alquiler social en San Jorge y Rochapea, una operación que afectó al menos a 160 familias. En la propia calle Sanduzelai, cinco portales con 94 viviendas se vieron implicados en este proceso.
Tras la descalificación de estos pisos como vivienda protegida (VPO), los inmuebles pasaron al mercado libre, lo que se tradujo en subidas de alquiler de hasta más de 800 euros, frente a rentas anteriores de entre 200 y 300 euros. Esta situación dejó a numerosos inquilinos sin acceso a ayudas públicas y provocó la salida de varias familias.
Vecinos de la zona sostienen que este contexto ha derivado con el tiempo en una alta rotación de inquilinos y en situaciones de sobreocupación, como la registrada en el piso donde ocurrieron los hechos, lo que ha contribuido a deteriorar la convivencia y a aumentar la sensación de inseguridad.