El pasado 1 de mayo tuvo lugar una macrooperación de la Policía Foral en nueve locales de ocio de la Comarca de Pamplona tras reiteradas denuncias ciudadanas que se saldó con una veintena de actas de incautación de drogas, tres personas denunciadas por resistencia y desobediencia a los agentes de la autoridad, otras dos denuncias por tenencia de armas prohibidas y dos establecimientos hosteleros fueron denunciados por consentir el consumo de sustancias estupefacientes en su interior.
Los agentes llevaron a cabo las inspecciones y registros de tres bares de Pamplona, dos de Berriozar, otros dos de Noáin, uno de Burlada y otro de Villava entre las 20:00 y las 01:30 horas de este pasado viernes.
LAS INSPECCIONES
Para garantizar la seguridad perimetral y la efectividad de los registros, la Policía Foral movilizó a más de 20 agentes de la Comisaría Central, de la División de Prevención y Atención Ciudadana, División de Intervención y Grupo de Guías Caninos, todas ellas pertenecientes al Área de Seguridad Ciudadana.
Entre las intervenciones individuales a sospechosos, se resalta la denuncia a un varón al que se le intervinieron sustancias estupefacientes y un kit técnico especializado para la apertura forzada de cerraduras (ganzúas y paletillas modificadas).
EL CASO DE NOÁIN
En el caso específico de Noáin, la actuación se realizó en un operativo conjunto con la Policía Municipal del Valle de Elorz. El consumo de drogas en presencia de menores de edad había generado una notable alarma social en el municipio, por lo que "se trabajó para prevenir el consumo de estupefacientes ante el asentamiento de una cultura de impunidad en zonas de alta concurrencia comercial y familiar", destacó la nota policial.