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Una víctima de la estafa del falso gestor en Navarra: "Me dijeron que era como si regalara el dinero en la calle"

La víctima perdió 3.000 euros después de que suplantaran a su banco y le amenazaran de que podría perder más dinero

Una víctima de la estafa del falso gestor en Navarra: "Me dijeron que era como si regalara el dinero en la calle"Cedida

Lucía –nombre ficticio para proteger su anonimato– es una vecina de Estella de 60 años que perdió 3.000 euros como consecuencia de haber sido víctima de la conocida estafa del falso gestor. Se trata de un fraude en el que los ciberdelincuentes suplantan la identidad de la entidad bancaria en la que tiene depositados los ahorros la víctima. Lo hacen a través de técnicas de spoofing para que aparezca un teléfono real del banco en cuestión. Así, ya sea mediante una llamada o un mensaje, alertan de un falso cargo o de un problema urgente para que revele las claves, instale una aplicación que permita efectuar la estafa o que la persona afectada apruebe transferencias. Y el caso de Lucía, aunque con alguna variable, repitió todos estos patrones. El sábado 2 de mayo de este año recibió un mensaje en el que se le comentaba que se le iban a cargar 3.000 euros en su cuenta y que si ella no lo autorizaba, que llamara por teléfono. "No había ningún enlace si nada. Si lo hubiera, no me habría metido", expresa. Ante esta situación, ella siguió las instrucciones y llamó por teléfono. Le respondió un hombre que se identificó como el "gestor bancario número 38" de su entidad financiera y, durante esa conversación, "me dio datos de mi tarjeta, mi DNI... Parecía muy real porque se había hecho con todos mis datos que, desde luego, no sé de dónde se los habría sacado", comenta.

Acto seguido, su estafador le indicó que debía ponerse en contacto con el departamento de fraudes y estafas de su entidad financiera para detener dicha operación. "Si no lo hacía, me decían que se efectuarían dos o tres cargos y que me iban a dejar la cuenta con deudas. También me dijeron que esta operación se estaba realizando desde Marbella (Málaga), pero yo no he estado allí en la vida", cuenta. Entonces, llegaron las amenazas. Le indicaron que tenía que acudir a un cajero, sacar 3.000 euros de su cuenta e introducirlos en una cuenta de protección de la que se supone que era la entidad bancaria. "Y les hice caso porque empecé a tener miedo. Fui metiendo en la cuenta de 600 en 600 euros –aunque realizó una transacción de 1.200 y otra de 150 euros– e hice fotografías a todo, pero ellos no lo sabían", recuerda. Y, una vez terminó este proceso, abandonó el cajero, se encontró con un vecino de la localidad, le relató lo ocurrido y le indicó que creía que se trataba de una estafa. "Miré los estractos bancarios, llamé al número de teléfono y me dijeron que me habían estafado", señala Lucía. En ese momento, decidió que tenía que acudir a su entidad bancaria para relatar lo que le había sucedido y denunciar. Y, por supuesto, también estuvo con la Policía Foral, quienes están realizando las investigaciones pertinentes.

"Mucho miedo en el cuerpo"

Desde la entidad bancaria, le comentaron que iban a revisar lo ocurrido y que, en cuanto supieran algo, le llamaban. "Ni señales de vida", asegura. En consecuencia, se vio obligada a volver para saber un poco más acerca de su situación. Pudo hablar con la subdirectora, a quien acusa de haber tenido con ella un "trato vejatorio", ya que, según dice, "violó" su intimidad "porque fue contando en voz alta todo cuanto había sucedido". Y, además, se queja, le expresó de malas maneras que la acción que había realizado –la transacción a la cuenta que le había indicado el estafador– "era como haber sacado el dinero del banco e ir dándoselo a todo el que pasaba por su lado". Ella, ante esa situación, se agobió y se empezó a sentir mal porque "necesitaba una solución porque me han quitado 3.000 euros y me ha costado mucho ahorrar ese dinero", sentencia. Mientras tanto, los agentes de la policía continúan con la investigación y Lucía lleva desde entonces pasándolo "muy mal. No puedo responder llamadas, desconfío de todo el mundo y tengo miedo de que me pueda volver a pasar. Pero sí quiero que se entere todo el mundo de esta estafa; en especial, la gente de Estella, para que no se fíen de la gente. Y me gustaría que mi banco se responsabilice un poco de lo sucedido. Que tienen un seguro de responsabilidad civil".