Cuando las llamas del incendio iniciado en Maquírriain estaban en su apogeo, en torno a las 19.00 horas, los vecinos de los valles de Juslapeña y Ezcabarte empezaron a organizarse para sumar fuerzas y colaborar en las labores de extinción.
Así, se solicitó la ayuda urgente de aquellas personas que dispusieran de tractores para poder generar cortafuegos que dificultara el avance de las llamas.
En los audios de whatsapp de los vecinos de estos valles, los mensajes eran explícitos respecto. "Que se acerque todo aquel que tenga tractor para hacer cortafuegos y podamos salvar los pueblos. El monte lo podemos dar por perdido, pero tenemos que salvar los pueblos, que van a saltar las llamas por encima de Navaz", se podía escuchar entre los afectados de Cildoz, Navaz y Orrio y los que iban a echar una mano desde pueblos como Marcalain o Belzunce. Por suerte, un buen chaparrón ayudó poco más tarde a apaciguar la fiereza del fuego y su intensidad.
En Orrio tuvieron que afanarse rápido para meter en las cuadras a una vacas bomberas, que sacan a pastar al monte con objeto precisamente de controlar la vegetación y que no exista tanto combustible para incendios. En Cildoz también tuvieron que evacuar rápidamente a los animales equinos del centro ecuestre.