Con el conflicto de Oriente Medio de fondo, los responsables de empresas industriales y energéticas han lanzado este martes la Alianza Europea para la Resiliencia del Hidrógeno Limpio y sus Derivados, una iniciativa que busca impulsar el mercado de ese vector energético como palanca de autonomía y competitividad.
"En este momento, la historia se vende sola porque todo el mundo tiene miedo de no poder volar en vacaciones porque no haya queroseno", ha explicado en un encuentro con la prensa el consejero delegado de Moeve (antigua CEPSA), Maarten Wetselaar.
ERA busca convertirse en un una plataforma paneuropea que incluya a todos los actores económicos de la cadena de valor del hidrógeno, desde los productores hasta los consumidores finales, para generar el impulso que necesita esa industria para despegar y crear un mercado para ese vector energético en la próxima década.
La carestía de los combustibles fósiles por el bloqueo del estrecho de Ormuz refuerza esa tesis, pues la guerra en el golfo Pérsico ilustra "cómo de expuesta está Europa a eventos fuera de sus fronteras", comenta el máximo responsable del grupo siderúrgico ThyssenKrupp, Miguel Ángel López.
Pero "lo más importante es crear demanda", subraya Wetselaar, quien explica que el precio del hidrógeno verde (con electricidad renovable y electrolisis para descomponer las moléculas de H2O) se produce en España a unos 6 euros el kilo frente los 3 euros del hidrógeno gris, generado a base de combustibles fósiles.
Sin embargo, si la electricidad se sigue abaratando y al coste de producción con gas natural se le añade el precio por emitir CO2, podrían llegar a igualarse.
"Estabilidad, resiliencia en el suministro"
"Incluso aunque no llegue al mismo nivel, aporta estabilidad, resiliencia en el suministro", ha asegurado el consejero delegado de Moeve, quien reclama impulso político a los Veintisiete para trasladar a su legislación nacional directivas europeas sobre renovables y combustible para barcos o aviones que van con retraso y son esenciales para aportar certeza al sector.
Además de crear demanda tramitando cuanto antes las leyes pendientes, aprobadas ya en Bruselas, el sector reclama también acelerar las conexiones a la red, reducir los impuestos, tarifas y peajes a la electricidad y mantener estables las tasas al CO2 emitido.
"Esta industria andará sola", dicen los responsables del sector, que piden apoyo público para reducir riesgos en las inversiones en los primeros años, cuando la demanda sea corta.
Tras la presentación de la plataforma en las instalaciones del Parlamento Europeo, los responsables de la Alianza Europea para la Resiliencia del Hidrógeno Limpio y sus Derivados han celebrado un almuerzo con responsables políticos, entre ellos la vicepresidenta de la Comisión Europea para una Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera.
"El hidrógeno limpio tiene un papel central que desempeñar. Nos permite descarbonizar sectores difíciles de transformar, reducir la dependencia de los combustibles fósiles importados y construir cadenas de valor europeas resilientes", ha subrayado Ribera en ese encuentro.
En un acto en el que han participado los máximos responsables de Enagás, Arturo Gonzalo Aizpiri; de Fluxys, Pascal De Buck; de Fortum, Markus Rauramo; o de Nordion Energi, Hans Kreisel, la socialdemócrata española ha relacionado la necesidad de la Unión Europea de desarrollar sus propias fuentes de energía con el conflicto bélico en Oriente Medio.
"Sabemos que seguimos estando estructuralmente expuestos y que seguiremos estándolo todavía durante un tiempo. Pero podemos hacer mucho más, podemos acelerar mucho más el desarrollo de capacidad, de soluciones propias, y reducir nuestras vulnerabilidades", afirma Ribera.