La Unión Europea ha logrado cerrar un acuerdo para reformar varios aspectos clave de la Ley de Inteligencia Artificial. Negociadores del Parlamento Europeo y del Consejo alcanzaron en la madrugada de este jueves un pacto provisional dentro del denominado paquete “ómnibus digital”, una iniciativa impulsada por la Comisión Europea para simplificar distintas normativas tecnológicas comunitarias.
El entendimiento entre ambas instituciones busca facilitar la aplicación práctica de la Ley de IA sin alterar sus principios fundamentales ni su enfoque basado en el riesgo. Al mismo tiempo, introduce nuevas prohibiciones dirigidas a frenar algunos de los usos más polémicos de la inteligencia artificial generativa.
Acuerdo para retrasar parte de las obligaciones
Uno de los principales puntos consensuados entre Parlamento y Consejo es el aplazamiento de determinadas obligaciones para los sistemas de inteligencia artificial considerados de alto riesgo.
Según el acuerdo, las exigencias para este tipo de herramientas comenzarán a aplicarse a partir del 2 de diciembre de 2027 en sectores como la biometría, la educación, el empleo, la gestión fronteriza o las infraestructuras críticas. En otros casos vinculados a componentes de seguridad sujetos a normativa sectorial europea, la entrada en vigor se retrasará hasta agosto de 2028.
Las instituciones europeas consideran que este margen adicional permitirá desarrollar estándares técnicos y mecanismos de apoyo que reduzcan la incertidumbre jurídica para empresas y desarrolladores.
También se acordó modificar el calendario para las obligaciones de etiquetado y marca de agua de contenidos generados mediante IA, cuya aplicación se adelanta ahora a diciembre de 2026.
Prohibición de las aplicaciones “desnudistas”
El acuerdo político incorpora además una de las demandas defendidas por el Parlamento Europeo durante las negociaciones: la prohibición de sistemas de IA destinados a crear desnudos falsos, material sexual manipulado o contenido de abuso sexual infantil.
La medida afectará tanto a las empresas que comercialicen estas aplicaciones como a quienes las utilicen para generar imágenes, vídeos o audios sexualmente explícitos sin consentimiento de las personas afectadas.
Las compañías dispondrán de plazo hasta diciembre de 2026 para adaptar sus sistemas e introducir salvaguardas que impidan este tipo de usos.
Simplificación normativa para las empresas
El pacto alcanzado entre los colegisladores europeos incluye también medidas destinadas a reducir cargas regulatorias, especialmente para pequeñas y medianas empresas.
Entre ellas figura la eliminación de requisitos duplicados entre la Ley de IA y otras normativas sectoriales relacionadas con productos de maquinaria y seguridad. El texto aclara además qué debe considerarse un “componente de seguridad”, evitando que determinados productos con funciones limitadas de IA sean clasificados automáticamente como de alto riesgo.
Asimismo, el acuerdo permitirá utilizar datos personales para detectar y corregir sesgos en sistemas de inteligencia artificial bajo determinadas garantías legales.
Próximo paso: la aprobación formal
Aunque el acuerdo político ya está cerrado, todavía deberá ser ratificado formalmente tanto por el Parlamento Europeo como por el Consejo antes de entrar en vigor.
Las instituciones comunitarias prevén completar ese trámite antes del verano de 2026, coincidiendo con la fecha inicialmente prevista para la aplicación de parte de la normativa sobre sistemas de alto riesgo.
Desde Bruselas, los responsables de la negociación defendieron que el pacto demuestra la voluntad de la UE de avanzar en la regulación de la inteligencia artificial sin frenar el desarrollo tecnológico europeo.