Ojo si viajas al Reino Unido y llevas chorizo, jamón o queso, te pueden multar con 5.800 euros
El Gobierno británico ha prohibido la entrada de algunos alimentos al país incluso si son en pequeñas cantidades y para consumo personal
Si hay algo que nos caracteriza como viajeros al visitar cualquier país es que echamos de menos la cocina de nuestra tierra, de nuestra casa. No resulta extraño que los expatriados que viven o trabajan en el extranjero aprovechen esas visitas a casa para regresar con un surtido variado de productos que no encuentran allí. También turistas que ajustan presupuestos y buscan ahorrar en alguna de las comidas también incluyen algunos alimentos envasados al vacío en su equipaje.
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El jamón suele ser el producto estrella, seguido por el resto de embutidos, quesos, algunos dulces. A partir de aquí, aquello que cada cual añade lo que más eche en falta. Pero si el destino del viajero es el Reino Unido, mucho ojo con qué metemos en la maleta, ya que lleva en vigor un tiempo una prohibición que multa con hasta 5.000 libras, unos 5.800 euros, y la confiscación a la entrada de algunos alimentos a los que somos aficionados.
Alimentos vetados
En concreto, el Departamento para Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales del gobierno británico (DEFRA, por sus siglas en inglés) informa de que los viajeros procedentes de la Unión Europea, incluyendo España, no podrán entrar en Reino Unido con los siguientes productos: carne de vacuno, carne de ovino, carne de cerdo y leche, así como sus derivados en forma de embutidos, quesos y otros productos lácteos. Igualmente, también habrá que dejar en casa o consumirlos antes de subir al avión bocadillos y sándwiches. Estas restricciones se aplican incluso si los productos están envasados, hayan sido adquiridos en tiendas duty free del aeropuerto o se transportan para consumo personal para ahorrarte la visita a un supermercado local en un viaje mochilero de cuatro días.
Esta medida se impuso hace ya un año y tenía como objetivo evitar la propagación de la fiebre aftosa animal en el Reino Unido, tal y como se recoge desde el portal de la Embajada de España en Londres, del Ministerio de Exteriores español. Pero esta vigilancia se incrementó meses después con la aparición de varios focos de peste porcina en Catalunya.
Motivos de la prohibición
Las autoridades británicas justificaron esta medida en abril del año pasado por el riesgo de propagación de la fiebre aftosa, una enfermedad altamente contagiosa que afecta a animales como vacas, ovejas o cerdos, tras un brote detectado en varios países europeos. “Si bien la fiebre aftosa no supone ningún riesgo para los humanos y no hay casos en el Reino Unido, se trata de una enfermedad viral altamente contagiosa que afecta al ganado vacuno, ovino, porcino y otros animales de pezuña hendida, como jabalíes, ciervos, llamas y alpacas, y el brote en el continente representa un riesgo significativo para las explotaciones agrícolas y el ganado”, explicaron desde el Gobierno británico en ese momento.
Esta medida sigue en la actualidad y se ha visto reforzada tras los casos de peste porcina que a finales de 2025 se detectaron en Catalunya y que, en este caso, puso la lupa sobre los viajeros provenientes de la península ibérica.
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Hay excepciones
Pero esta regulación, aunque estricta, también ofrece algunas excepciones que permiten a algunos tipo de productos cruzar la frontera y entrar en el Reino Unido. En esta lista se apunta cuáles son los que sí pueden llevarse en la maleta: cantidades limitadas de leche infantil, alimentos destinados a fines médicos y productos como chocolate, pan, galletas o pasta, siempre que no contengan carne ni lácteos en proporciones restringidas.
Por este motivo, las autoridades recomiendan que a la hora de planificar un viaje a las islas británicas, en este caso, revisar siempre las condiciones para evitar problemas a la hora de pasar los controles en el aeropuerto. Estas costumbres deben extenderse también a otros destinos, que pueden tener sus propias condiciones.