'El Conquistador del Caribe', episodio 7: doble expulsión

Aranda y Juan, de los equipos rojo y azul, se mostraron blandos de fuerza en los brazos y abandonan la aventura

02.03.2021 | 07:25
Juan y Aranda han sido los eliminados en el episodio 7 de 'El Conquistador del Caribe'

Las grandes ganadoras del episodio 7 de 'El Conquistador del Caribe', que culminó con una doble expulsión, volvieron a ser las chicas. De nuevo el equipo verde logró hacerse con la ikurriña en la prueba del laberinto. Las Atabey se adelantaron por la mínima a los Cocorote y se hicieron con una prueba que les ha dado de nuevo la inmunidad. La capitana Durana mantiene una semana más a su equipo prácticamente sin bajas, y siguen 'vivos' en la aventura cuatro navarros tras la baja de Lumbreras: el goizuetarra Beko, Nahia, de Noáin, Ester, residente en Paternáin, y la pamplonesa Paloma..

Los Yocahu, desnortados y sin un capitán que les guíe, volvieron a terminar en último lugar, en esta ocasión en la prueba del laberinto, después de que Binbi se desviara haciendo perder un tiempo precioso a su equipo, ya que todos los integrantes debían llegar a la vez a la meta.

Tras la competición sus compañeros de equipo decidieron que Aranda y Juan se enfrentaran en la prueba eliminatoria. Ni Aranda, por el equipo rojo, ni Juan, por el azul, fueron capaces de hacerse con el banderín, por lo que ambos se quedaron fuera de ' El conquistador del Caribe'. Ni 'la pantera de Bilbao' ni el 'pollito de Azkoitia', ambos de 27 años de edad, consiguieron superar la fase en la que tenían que colgarse de sogas y avanzar a pulso una tras otra hasta obtener un banderín. Hicieron bien el primer tramo de pared, pero se les atragantó el exigente ejercicio en el que tenían que mostrar fuerza de brazos. Ambos dejaron la aventura cariacontecidos porque su deseo era continuar...

El equipo de los chicos solo ha ganado un juego de los seis y ya han perdido a tres integrantes y a su capitán, así que no les queda otra más que reflexionar sobre su futuro. Julian, molesto por la torpeza y la falta de sangre y zorrería de esta plantilla, les conminó a reaccionar y a buscar la fórmula de seleccionar a un líder que marque la pauta.

Mientras tanto, el equipo de la chicas volvió a ser una vez más el gran triunfador. Las Atabey se mantienen en el campamento rico, superando pequeñas rencillas, y además, con un premio que les aportará energía. Recibirán chuletas, patatas asadas y vino.