Leon Walker, un hombre de 33 años del condado de Oakland (Michigan), ha sido acusado por su mujer de fisgar en su correo electrónico, por lo que podrían caerle cinco años de prisión. Al parecer, Walker sospechaba de una posible infidelidad de su mujer que ratificó gracias a la lectura de los e-mails. Leon sospechaba que su mujer le engañaba y por eso entró en la cuenta de correo electrónico de Gmail de ella con su clave, que conocía, en un portátil que compartían. Esto fue motivo de disputa, que añadida a otros problemas conyugales culminó en una demanda de divorcio presentada en febrero de este año y que será efectiva este mes. Leon y Clara Walker estaban casados, siendo el tercer matrimonio para ella. Él sospechaba que su mujer le engañaba con su anterior marido, un hombre que había sido detenido por agredirla frente a su hijo, fruto del primer matrimonio. Al confirmarlo se lo contó al primer marido de Clara aunque el remedio fue peor que la enfermedad y la esposa denunció a Leon y pidió el divorcio. Ahora, Walker se enfrenta a una vista por la que podría ser condenado a cinco años por intromisión de la intimidad.