Nunca como hasta ahora ha habido tantas personas trabajando en las sociedades públicas de Navarra. Según el último informe de Comptos, en el que analizó las Cuentas Generales de Navarra, el número de empleados en alguna de las 19 sociedades públicas fue como mínimo de 2.142 personas en 2025. La cifra pone por primera vez el 2 por delante y supone un incremento del 101% con respecto a 2015, cuando había 1.061 empleados en alguna de las 16 empresas públicas. Es decir, que en el plazo de diez años las empresas públicas navarras han duplicado su plantilla, a un ritmo de contratación muy superior al de la plantilla del Gobierno de Navarra, que también ha crecido mucho en la última década.
Comptos desglosa cada una de las empresas por su número medio de empleados a cierre de 2024. A 31 de diciembre de ese ejercicio, la cifra de empleados de la Corporación Pública Empresarial de Navarra (CPEN) estuvo en 1.645. Lo que pasa es que el órgano fiscalizador incluye un párrafo en el que informa de que a lo largo de 2025 se han incorporado a la plantilla de las sociedades públicas los 453 empleados del transporte sanitario que ya están bajo el paraguas de Bidean, una de las últimas sociedades públicas creadas junto con el Instituto Navarro de Inversiones (INI) o Nafarbide, la sociedad que se encargará de la gestión de los peajes en las vías de alta capacidad de Navarra. Las tres nacieron, por cierto, con el informe contrario de varios organismos de control de Hacienda e incluso de la Intervención, que vieron en ellas sobrecostes estructurales evitables o intermediaciones innecesarias en la gestión de grandes cantidades de dinero, motivo sobre el que ya alertó Comptos en otro informe en el que abordó el futuro papel de Nafarbide. El crecimiento del empleo en las sociedades públicas se ha hecho a mucha mayor velocidad que en la propia Administración. Comptos recuerda que la plantilla del Gobierno también ha crecido desde 2025, pero en un 44%, que parece poco al lado de la CPEN.
La disolución del INI, Nafarbide y Bidean, en el trasfondo de la agria disputa dentro de Comptos
De la publicación del informe de Comptos trascendió más la disputa entre el presidente y el auditor –por unas afirmaciones en el borrador que Ignacio Cabeza consideró excesivas y ordenó retirar– que el análisis de las cuentas en sí. Parte de las discrepancias dentro del órgano fiscalizador se han producido por las opiniones del auditor sobre las últimas tres sociedades públicas: el Instituto Navarro de las Inversiones (INI), Nafarbide y Bidean. El auditor, en su análisis, considera que el INI duplica las funciones de Sodena y debería disolverse; que Nafarbide es una plataforma de intermediación “innecesaria” entre la Administración y el libre mercado; y que el trabajo de Bidean podría hacerse mediante contratación pública.
Sobre Nafarbide, el auditor dice en su voto particular que su “pretendida eficacia y eficiencia no quedó acreditada para su creación”, que contó con “informes internos discrepantes del Departamento de Economía y Hacienda –de la Secretaría General Técnica y el Servicio de Gestión Económica y Control del Gasto– y a pesar de la opinión de esta Cámara”. De hecho, añade el auditor, “la estructura organizativa de Nafarbide replica y duplica las estructuras técnicas, jurídicas, económicas y administrativas del departamento de Cohesión Territorial”. Por todo lo anterior, este auditor consideraba disolver la sociedad pública.
“La disolución de una sociedad pública no deja de ser un caso particular de recomendación que, como tal, puede formularse para la mejora del control y de la gestión económico-financiera del sector público”. “Pero este tratamiento en el informe, no implica en modo alguno que la Cámara pretenda invadir competencias propias de la ACFN ni ningún tipo de subordinación de ésta. La Cámara ejerce su competencia de recomendar y la Administración ejerce las suyas como considere oportuno, atendiendo (o no) las recomendaciones de la Cámara”. Sobre Bidean dice que provocará un incremento significativo de los costes y que podría evitarse de haber recurrido convenientemente a la contratación pública. Y sobre el INI, dice que todas sus pocas actividades las puede desarrollar Sodena. “El INI en tres años de actividad ha llevado a cabo una única operación considerada estratégica” y para 2026 plantea otra inversión de menos de un millón.