En la industria de las renovables, los anuncios de inversión son el plano, pero las contrataciones son el primer ladrillo. La multinacional china Hithium, que recientemente ha colocado a Navarra en el centro de su estrategia europea con el proyecto de una gigafactoría de sistemas de almacenamiento de energía (BESS), ha decidido no esperar a que las máquinas entren en la parcela para empezar a muscular su estructura. El gigante asiático ha ejecutado su primer gran movimiento estratégico en el mercado laboral navarro: el fichaje de José Antonio Irastorza. Según figura en su propio Linkedin, se ha incorporado este mes de marzo a la empresa china.
Irastorza, que hasta la fecha desempeñaba las funciones de director comercial en la firma navarra BeePlanet Factory —referente en la segunda vida de baterías y economía circular—, se incorpora a Hithium como director de Ventas para el mercado de Iberia. El movimiento no es una anécdota en el organigrama; es una señal nítida de que la compañía que preside Jeff Wu busca un interlocutor que conozca los códigos, el tejido industrial y las necesidades de los promotores energéticos locales. No basta con fabricar celdas de litio-ferrofosfato (LFP) con eficiencia china; hay que saber integrarlas en un sistema eléctrico español que vive una metamorfosis acelerada.
Ingeniero Industrial por la Universidad Carlos III de Madrid y especializado en tecnologías energéticas, el nuevo responsable de Ventas para Iberia de Hithium aporta una visión estratégica forjada en centros de prestigio como el IE Business School, donde cursó un máster en Dirección y Gestión de Proyectos, y el IAE Business School, donde completó un Executive MBA. Su trayectoria, que supera los quince años de experiencia internacional, dibuja un perfil polivalente que ha liderado equipos y desarrollo de negocio en mercados de alta exigencia.
Antes de su reciente etapa en BeePlanet Factory, Irastorza fue una pieza clave en la expansión de la también china Risen Energy, donde ejerció como director de Desarrollo de Negocio para Europa y Latinoamérica. Su currículo se complementa con una sólida base de gestión operativa tras su paso por el programa de desarrollo directivo de Hilti España, además de su faceta como gerente general en Estelar, firma donde lideró el lanzamiento y expansión en Paraguay, y su rol como gerente comercial en Monte Alegre, enfocado en el crecimiento estratégico del negocio.
El factor humano en la carrera del almacenamiento
La elección de un perfil procedente de BeePlanet no es casual. La empresa navarra, con sede en Orkoien, ha sido una de las pioneras en entender que la batería no es un componente estanco, sino el eje de un nuevo modelo energético. Al captar a Irastorza, Hithium no solo adquiere experiencia comercial, sino un conocimiento profundo de la cadena de valor del almacenamiento, desde la gestión del ciclo de vida hasta la integración en red.
Para Navarra, el desembarco de Hithium —que prevé una inversión de 400 millones de euros y la creación de hasta 1.000 empleos directos— supone cerrar un círculo pendiente. Si la Comunidad Foral fue líder en el despliegue eólico y fotovoltaico, la pieza que faltaba para consolidar esa soberanía energética era el almacenamiento. La tecnología de Hithium promete ser el estabilizador que el sistema necesita para digerir la intermitencia de las renovables.
El "tapón" de las renovables y el papel de las baterías
El contexto que justifica una inversión de este calibre es matemático. El Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) ha elevado sus ambiciones: España necesita alcanzar los 22,5 gigavatios (GW) de almacenamiento para el año 2030. Sin esa capacidad de "guardar" la energía cuando sobra para soltarla cuando falta, el sistema corre el riesgo de sufrir los técnicamente conocidos como curtailments (desconexiones forzosas de parques).
El mercado de los sistemas BESS es, a día de hoy, el segmento con mayor proyección de crecimiento anual en el sector energético mundial. Las previsiones indican que la capacidad de almacenamiento instalada globalmente se multiplicará por 15 antes de que termine la década. En este escenario, Hithium, que ya ostenta una cuota de mercado global cercana al 13%, ve en la Península Ibérica un mercado prioritario.
La llegada de este primer directivo es el prefacio de un despliegue industrial que aspira a convertir a Navarra en un polo de referencia en el sur de Europa. La planta, que se espera esté operativa en 2027, no solo producirá baterías, sino que servirá de efecto tractor para proveedores locales de electrónica de potencia y servicios de ingeniería.