Representantes del Colegio Oficial de Enfermeras de Navarra, del sindicato SATSE y profesionales de enfermería reclamaron este miércoles en el Parlamento de Navarra reformas normativas, mayor reconocimiento profesional, mejores condiciones laborales y un refuerzo del papel enfermero para afrontar los retos derivados del envejecimiento, la cronicidad y la transformación del sistema sanitario navarro.

Las demandas fueron planteadas durante una sesión de trabajo en la Comisión de Derechos Sociales de la Cámara foral, en la que las comparecientes coincidieron en señalar que el actual modelo sanitario se enfrenta a una situación de “profunda transformación” que obliga a reforzar el peso de los cuidados, la prevención y la atención continuada.

Navarra, en un punto crítico

La presidenta del Colegio Oficial de Enfermeras de Navarra, Pilar Sola, advirtió de que Navarra se encuentra en un “punto crítico” de envejecimiento, con un 20,7% de población mayor de 65 años –unas 140.000 personas–y con una previsión de que el índice de envejecimiento supere el 200% en la próxima década. Según explicó, el principal reto no es únicamente cuantitativo, sino la creciente complejidad asistencial derivada del aumento de pacientes pluripatológicos y dependientes.

Desde Satse, Josune Silanes centró su intervención en las condiciones laborales y retributivas de la profesión y denunció que la enfermería continúa siendo “esencial para sostener el sistema, pero secundaria” en ámbitos como la clasificación profesional, la toma de decisiones o las retribuciones.

La tercera compareciente, la enfermera Cristina Ibáñez, defendió el papel asistencial desarrollado diariamente por estos profesionales y reivindicó una mayor visibilización de funciones que, según explicó, van mucho más allá de la ejecución de técnicas sanitarias.