Japón da la bienvenida a una nueva época

El país Nipón afronta mañana la abdicación del emperador por primera vez en 200 años y cierra así un reinado en el que se ha tratado de cerrar las heridas dejadas por la segunda guerra mundial

09.02.2020 | 06:31
Akihito.

El emperador Akihito abandonará mañana el Trono del Crisantemo, al que ascendió tras la muerte de su padre, el emperador Hirohito en, enero de 1989, convirtiéndose así en el primer monarca en abdicar desde que lo hiciera en 1817 el emperador Kokaku.

Nacido el 23 de diciembre de 1933, Akihito es el hijo mayor varón y el quinto vástago de Hirohito, en cuyo nombre luchó y perdió Japón durante la Segunda Guerra Mundial, y la emperatriz Nagako. Durante su infancia, fue testigo de los tumultuosos años de un militarista Japón bajo la batuta de su padre y su ignominiosa derrota.

Tras convertirse en príncipe heredero con 18 años, se graduó con 22 en la Universidad Gakushuin de Tokio. En 1959, Akihito rompió con la tradición al casarse con Michiko Shoda, una plebeya e hija mayor del presidente de una compañía.

El matrimonio tiene dos hijos, el príncipe heredero Naruhito y el príncipe Akishino, y una hija, Sayako Kuroda, que ya no es miembro de la familia imperial tras haber contraído matrimonio, así como cuatro nietos.

Desde que Akihito se convirtió en el 125 emperador de lo que Japón asegura que es la monarquía hereditaria más antigua del mundo -el primer emperador fue Jimmu, quien habría gobernado entre el 660 y el 585 antes de Cristo-, ha hecho esfuerzos por curar las heridas dejadas por la Segunda Guerra Mundial en Asia.

En 2011, Akihito ofreció por sorpresa un mensaje televisado al país tras el terremoto y posterior tsunami que dejó unos 18.500 muertos y desencadenó el peor accidente nuclear sufrido por el país en la central de Fukushima.

En un acto el pasado febrero con motivo del 30 aniversario de su reinado, el emperador reconoció que le conmovió que tanta gente se movilizara para ayudar a los afectados. "En todo el país, la gente compartió el dolor de esas comunidades como si fueran propias y estuvo con sus compatriotas de diversas maneras. Estos son algunos de los recuerdos más imborrables de mi reinado", aseguró.

El emperador, que ahora tiene 85 años, ha sufrido varios problemas de salud en la segunda mitad de su mandato. Fue intervenido por cáncer de próstata en 2003 y sufrió problemas relacionados con el estrés en 2008. En 2012 se sometió a un bypass.

En el verano de 2016, el emperador indicó su deseo de abdicar en un inusual mensaje de vídeo, explicando que le preocupaba que su salud en declive le complicara el cumplir con sus funciones. Dado que el emperador no tiene ningún poder político, no puede discutir directamente su abdicación, por lo que el Parlamento nipón aprobó una ley ad hoc en junio de 2017 para permitirle dejar el trono.