UPN se suma al frente ultra para suplantar el Parlamento por la calle y echar a Sánchez

PP, Ciudadanos y Vox convocan una manifestación el domingo en Madrid para intentar que el diálogo embarranque y tumbar al Gobierno
El PP acusa de “alta traición” al presidente por haber aceptado la figura del relator
La derecha, pese a no tener mayoría parlamentaria, niega la legitimidad al jefe del Ejecutivo

08.02.2020 | 18:17
El presidente del PP, Pablo Casado.

pamplona - PP, Ciudadanos, Vox y UPN se echarán juntos a la calle este domingo en Madrid para protestar contra la figura del relator, coordinador o notario que el Gobierno de Pedro Sánchez plantea instituir para levantar acta y ordenar los encuentros de la mesa de partidos catalanes. Los tres partidos nacionales anunciaron, casi a la vez, que convocan a los españoles para protestar contra la iniciativa del Gobierno para encarrilar el diálogo con Catalunya y sacar al presidente Sánchez de la Moncloa. Horas más tarde, los regionalistas se sumaron a la convocatoria "para defender la unidad de España". Una iniciativa con la que la oposición opta por suplir el Parlamento por la presión en las calles para hostigar al presidente e intentar que desaloje la Moncloa.

Albert Rivera (Cs), primero, y Pablo Casado (PP), poco después, hicieron el llamamiento a manifestarse el domingo a mediodía en la plaza de Colón de la capital española. No tardó mucho Vox en respaldar la convocatoria por boca de su presidente, Santiago Abascal. En esa carrera por quién es más duro contra Sánchez -en una posición de debilidad por gobernar con apenas 84 diputados y de momento, sin Presupuestos-, los tres intentarán capitalizar el descontento de sus bases por la gestión de la causa catalana por parte del presidente Sánchez. Consideran que se ha entregado a los independentistas para que apoyen sus Presupuestos o al menos faciliten su tramitación no presentando enmiendas a la totalidad. La gota que ha colmado el vaso de la derecha ha sido la aceptación del Gobierno español de un relator neutral en la mesa de partidos sobre Catalunya, aunque no plantea esta figura para la mesa bilateral Gobierno-Generalitat.

Ante la polémica creada, la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, defendió ayer la necesidad de un facilitador del diálogo y se mostró sorprendida por la colérica reacción de los partidos de la oposición. Llegó incluso a afirmar que no veía noticia en la aceptación de una de las muchas condiciones del soberanismo catalán para establecer un cauce de diálogo entre Madrid y Catalunya. Sin embargo, PP y Ciudadanos, y ahora también Vox, no pasan por alto el más mínimo despiste del Gobierno y lo aprovechan para azuzarle y pedirle elecciones. Pero nunca en esta agitada legislatura habían llevado su protesta más allá de las paredes del Parlamento español, los mítines o las ruedas de prensa.

Casado, Rivera y Abascal elevaron mucho el tono de sus arremetidas contra Sánchez y emplearon palabras de trazo muy grueso. Preocupado por que el juicio al procés, que comienza el martes, sea una especie de escaparate para Vox, que forma parte de la acusación popular, el líder del PP intentó recuperar posiciones y aseguró que su partido pretende liderar a los "constitucionalistas" ante esta "felonía" del presidente español por aceptar la figura del relator. "No se puede vender España a cambio de un plato de lentejas por seguir en Moncloa", declaró en un acto en Cuenca, donde no descartó poder usar otros mecanismos parlamentarios que ofrece la Constitución, en alusión a una posible moción de censura.

Mediocre", "incompetente", "mentiroso compulsivo", "okupa en La Moncloa", "felón", "el mayor traidor", "desleal", "irresponsable", "ególatra", "chovinista" y "cómplice del golpe al Estado", Casado, que amagó con una moción de censura, descargó toda la artillería sobre Pedro Sánchez, al que acusó de querer "humillar a nuestro país", y lo calificó como "el mayor traidor que tiene nuestra propia legalidad". También afirmó que "lo que está pasando en la actualidad en España "es lo más grave que ha vivido la democracia española desde el 23-F".

A su entender, Sánchez está "deslegitimado" para seguir al frente del Gobierno de España. "Ya lo único que nos queda es apelar a la conciencia cabal y sensata de la población española", resaltó el líder del PP, que ha calificado de "lamentables" e "insulto a la inteligencia" las explicaciones de la vicepresidenta, Carmen Calvo.

Por su parte, Rivera, convocó a los españoles a manifestarse contra las cesiones que, a su juicio, está haciendo Sánchez al independentismo. También reclamó crear un "frente cívico" para "frenar a Sánchez en las calles". El líder de la formación naranja acusó paradójicamente a los independentistas de pretender "modificar la voluntad del pueblo español" al margen del debate parlamentario mientras que Sánchez busca que estas fuerzas políticas le ayuden a aprobar los Presupuestos o a permanecer en la Moncloa hasta 2020. "No tiene escrúpulos y es capaz de cualquier cosa", incluso de "vender a trozos" el país, y por eso es "un peligro para España".

Rivera prometió que, a partir de ahora, su partido va a utilizar todos los mecanismos del Estado de Derecho y su presencia en todas las instituciones para "poner freno" a Sánchez e impedirle que ponga en marcha el diálogo entre los partidos catalanes para buscar una solución al problema territorial. En vez de la mesa de partidos catalanes, Rivera reclamó un espacio de diálogo en el Congreso para hablar de todas las comunidades autónomas, no sólo de Catalunya. Sin embargo, al ser preguntado si volverá entonces a la comisión que evalúa el Estado autonómico, que Cs abandonó, respondió que no lo hará.

Tampoco Abascal quiere perderse la manifestación del domingo y llamó a sus simpatizantes a citarse en la plaza de Colón. "Hay que echar a este Gobierno traidor que está preso de los golpistas", afirma en un mensaje en redes sociales.

juicio del 'procés' La decisión de la derecha de sacar a la calle la protesta es un salto cualitativo en su escalada de acoso y derribo a Sánchez, que se ha encontrado con un serio problema donde menos se lo esperaba. Ya lo ensayó en el mandato del presidente José Luis Rodríguez Zapatero con el PP entonces en la oposición liderado por Mariano Rajoy. Las masivas manifestaciones por "el chantaje de ETA" a punto estuvieron de poner en jaque al Gobierno socialista.

La protesta del domingo llega a dos días del inicio del juicio por el procés en el Supremo y en el momento decisivo para los Presupuestos de Sánchez ya que hoy y el miércoles de la próxima semana se verá si termina su recorrido y son devueltos al Gobierno, o por contra superan el trámite de las enmiendas a la totalidad -ERC y PDeCAT deberían no presentarlas, aunque insisten en que lo harán- y dan aire a Sánchez alejando el fantasma de un adelanto electoral. - D.N.

el diálogo

La negociación bilateral avanza

Cita. Los vicepresidentes de la Generalitat y del Gobierno, Pere Aragonès y Carmen Calvo, y la portavoz del Govern, la consellera Elsa Artadi, se reunieron ayer por videoconferencia. Fuentes del Govern informaron de que "se había avanzado" durante la hora y media que duró la reunión, en la que Aragonès y Artadi conectaron desde los despachos de Vicepresidencia de la Generalitat en el Parlament. Durante el encuentro se acordó seguir trabajando para avanzar en los dos ámbitos de negociación -la Bilateral Generalitat-Estado y la mesa de partidos con la presencia de un relator-con el fin de que, desde el diálogo, se pueda encontrar una solución a Catalunya.