La trastienda de la campaña electoral

Micrófonos, altavoces, furgonetas, lemas y consignas se mezclan frenéticamente en una campaña electoral que se pone en escena en la calle, siempre que el tiempo lo permite. Sus reponsables trabajan sin descanso para que todo salga como está previsto.

09.02.2020 | 05:42
La prensa capta el sonido en un acto de campaña electoral.

Micrófonos, altavoces, furgonetas, lemas y consignas se mezclan frenéticamente en una campaña electoral que se pone en escena en la calle, siempre que el tiempo lo permite. Sus reponsables trabajan sin descanso.

son días frenéticos para los políticos, sus equipos de comunicación y las empresas de producción que les acompañan. En prácticamente cualquier rincón de nuestras ciudades podremos encontrarnos un acto electoral de cara a los comicios generales del 28 de abril. Una campaña que se solapa con la del 26 de mayo para las forales, municipales y europeas y que está inyectando en ésta, la enfocada a las generales, una dosis extra de estrés. "Se solapan ambas campañas y casi no damos a basto", señala Guillermo Nagore, encargado de dirigir la campaña de Podemos en Navarra. Algo parecido apunta Ramón Alzorriz, responsable de los actos del PSN: "La campaña no ha empezado porque nunca ha terminado. Desde que se convocaron elecciones, estamos en campaña permanente".

Un ritmo que para los partidos más pequeños como IU es más acuciante si cabe. "Estamos desbordados y nosotros que funcionamos con pocos recursos y un equipo de cuatro personas aún más", afirma Carlos Guzmán. Para todas las personas que están inmersas en los actos electorales las jornadas comienzan a primera hora de la mañana y no terminan hasta bien entrada la noche. "No distingo qué día es, ni si es festivo, ni si estamos en Semana Santa", señala Nagore, que también, reconoce que los partidos con representación estatal juegan con ventaja en este periodo electoral porque al tener tan cerca las elecciones forales "los mensajes se mezclan y a los partidos con proyección estatal nos viene mejor porque se vota en esa clave y porque después arrastramos parte de esos votos a las autonómicas".

Estos días el trabajo también se encuentra con la preparación de los comicios municipales que "son muy importantes para nosotros", señala Alzorriz, que reconoce que "se solapa el trabajo porque hay que ir presentando las listas".

lemas y colores Algunos partidos, los más grandes, recurren a empresas de publicidad y marketing para elaborar lemas y pensar en un diseño que acompañe al candidato y a la frase elegida. Son los que vemos en las vallas publicitarias, audiovisuales y soportes de papel. Aunque en el caso de los partidos con menos recursos son sus militantes o sus gabinetes de comunicación los que seleccionan el leitmotiv. Koldo Castañeda, de EH Bildu, comenta que para esta campaña no han recurrido al asesoramiento de publicitarios, pero "sí en otras. En esta lo que sí nos hace una empresa externa son cuestiones de diseño". Respecto al lema, en IU su encargado de comunicación señala que lo han decidido "en la organización".

Otra cosa es la producción. Todos los partidos necesitan estos días a empresas encargadas de gestionarles el sonido y la puesta en escena de sus actos. Camionetas, altavoces, micrófonos. "Es lo primero que hago cada día en campaña, asegurarme de que todo está previsto y preparado. Tanto los candidatos, como los vehículos y el material que hace falta", explica Alzorriz. "Estamos todo el día conectados hasta que vamos a dormir", añade.

captar la atención Los actos a pie de calle son la prioridad de los partidos estos días "que se nos vea para contactar con la ciudadanía y así interactuar", apunta Guzmán. Eso sí, siempre que "el tiempo lo permita", recuerda Castañeda. Y si no, "hay un plan B y buscamos un lugar cubierto", subraya. Y es que estos días ha habido amenaza de lluvia y los candidatos han tenido buscar alternativas a los actos de calle.

Las redes sociales también echan humo. Cada partido tiene personas destinadas exclusivamente a esta labor y, tal y como reconoce Alzorriz, "hay un sector indeciso y la mayoría son jóvenes, precisamente los que más usan las redes sociales".

Y luego las tareas que vienen sobrevenidas, guardarle el paraguas al candidato, sujetar el roll up que se lleva el viento o conseguir, muchas veces sin éxito, que más allá de la prensa, sean los ciudadanos los que paren unos minutos sus vidas y escuchen los mensajes que salen de los altavoces en medio de nuestras calles.