Navarra, una de las comunidades con más muertos en residencias

Madrid, la autonomía donde más mayores fallecieron en residencias: el 17% frente al 9% de la media

24.06.2020 | 11:39
Navarra, una de las comunidades con más muertos en residencias

Al menos 29.000 personas que vivían en residencias de mayores y centros residenciales de servicios sociales fallecieron durante la crisis del coronavirus en España. Representan más del 9% de los ancianos que vivían en residencias de 14 comunidades autónomas, según los datos de las consejerías de Sanidad y Servicios Sociales de cada una de estas comunidades recopilados y analizados por eldiario.es. Estas cifras, que el Gobierno todavía no ha publicado, muestran un primer esbozo de las consecuencias de la crisis de la COVID-19 en las residencias de mayores de todo el país. Navarra, con un 10%, supera la media de ancianos muertos en residencias.

Los datos señalan que la crisis de la no ha afectado por igual a la mortalidad en residencias de todas las comunidades: en Madrid fallecieron el 17% de los residentes, el 14% en Castilla-La Mancha y el 11% en Castilla y León. Una lista a la que se podrían sumar Catalunya, que no ha remitido a eldiario.es la cifra de fallecidos por todas las causas en las residencias de mayores, La Rioja y Aragón, que solo han publicado sus cifras de fallecidos con covid-19 confirmado, y la CAV, que no ha querido proporcionar sus datos de mortalidad en los centros residenciales por lo que solo incluyen a los fallecidos en residencias con prueba PCR positiva.

Más de la mitad (el 55%) de los residentes que fallecieron desde el 8 de marzo hasta la semana del 15 al 19 de junio lo hicieron con una prueba PCR positiva de COVID-19 o con síntomas compatibles con la enfermedad. Este cálculo no incluye los más de 4.000 fallecidos en residencias de Catalunya que tenían una prueba positiva o presentaban síntomas compatibles con la COVID-19.

Esta información, que debería estar en poder del Ministerio desde hace más de dos meses, todavía no ha sido publicada por el Ejecutivo. El 4 de abril, el Gobierno obligó a las comunidades autónomas a suministrar datos semanales de la situación de los centros de servicios sociales de carácter residencial, un formulario detallado en el que solicita a cada región el número total de defunciones en las residencias, los fallecidos con COVID-19 confirmado, el número de residentes o las muertes de casos con síntomas compatibles.

Casi 20.000 muertes con COVID-19 o sospecha


En total, al menos 19.611 personas de centros residenciales murieron con un prueba PCR positiva de COVID-19 o con síntomas compatibles con la enfermedad. Las cuatro comunidades más afectadas por el virus (Madrid, Catalunya, Castilla-La Mancha y Castilla y León) acumulan 3 de cada 4 fallecimientos vinculados a la COVID-19 en geriátricos de toda España, según los datos recopilados por el diario digital.

Destacan los casos de la Comunidad de Madrid y de Catalunya, que tienen más casos sospechosos que confirmados. Casi 5.000 ancianos fallecieron las residencias madrileñas sin prueba PCR. Una situación muy distinta a la de otras comunidades como Canarias, Baleares y Cantabria, que apenas han reportado una decena de casos de muertes sospechosas pero sin confirmación en residencias desde marzo.

Estas cifras y diferencias, se explica en la información de eldiario.es, tienen mucho que ver con cómo ha sido el impacto y la evolución de la crisis en cada territorio, ya que esto ha repercutido en el colapso de los sistemas sanitarios y su capacidad para realizar test. Por ello, muchos mayores murieron como casos sospechosos de COVID-19 en las comunidades más afectadas pero sin que se les realizara una prueba PCR que confirmara el diagnóstico, especialmente al inicio de la pandemia.

En concreto, las residencias de la Comunidad de Madrid han sido uno de los mayores focos de contagio y letalidad en todo el país. La situación llegó a tal punto que el 20 de marzo se envió a las residencias y a los centros sanitarios un protocolo para impedir que los ancianos de los geriátricos fueran trasladados a hospitales y que fue firmado por un alto cargo del gobierno de Isabel Díaz Ayuso, tal y como publicó infoLibre. 

El impacto de las muertes en residencias


Con más de 28.000 fallecidos con COVID-19 desde principios de marzo, la crisis del coronavirus ha provocado un exceso de más de 43.000 muertes que no esperábamos en comparación con el promedio del mismo periodo de años anteriores. Los centros sociales de carácter residencial se han llevado una de las peores partes: 10.000 ancianos fallecieron con COVID-19 confirmado en residencias de personas mayores, según los cálculos realizados por eldiario.es a partir de los datos proporcionados por las comunidades. A ellos se suman otros 10.000 fallecidos con síntomas compatibles pero sin prueba que confirme el diagnóstico.

Para profundizar en el impacto que han tenido las muertes en las residencias sobre el conjunto de la pandemia en el país, eldiario.es ha calculado qué proporción suponen los fallecimientos en los centros residenciales (de ancianos, de personas con discapacidad, etc.) sobre el total de muertes confirmadas y sobre el exceso de mortalidad en cada autonomía.

Hay que tener en cuenta que esta proporción varía dependiendo de si se habla de decesos con COVID-19 confirmado o si lo hacemos de muertes con síntomas compatibles con la enfermedad. No todos los territorios reportan casos sospechosos o no lo hacen al mismo nivel, por lo que en algunos casos, como en Catalunya o la Comunidad de Madrid, la diferencia entre ambos datos es muy significativa.

De media, las muertes confirmadas con coronavirus en residencias suponen el 35% de los fallecidos totales con prueba PCR positiva. Una cifra que aumenta hasta el 45% si comparamos las muertes confirmadas y sospechosas respecto al exceso de mortalidad de cada comunidad.

No todas las comunidades autónomas registraron el mismo aumento de mortalidad entre su población mayor. Madrid, Castilla-La Mancha, Catalunya, Castilla y León y Navarra estuvieron muy por encima de la media. En las tres primeras, la mortalidad en los grupos de más edad llegó a duplicar –y casi triplicar, en el caso de Madrid– la expectativa de mortalidad durante los meses más críticos de la pandemia. Estas regiones son precisamente las comunidades con más incidencia del coronavirus en España.