el porcentaje ha subido 12 puntos desde 2014

El 28 % de los navarros ha tenido algún problema de telefonía, según Irache

09.02.2020 | 07:17
Un joven manejando dos teléfonos móviles.

PAMPLONA. El 28 % de los navarros ha tenido algún problema de telefonía, según revela una encuesta encargada por la Asociación de Consumidores de Navarra Irache, que revela un porcentaje que, si bien en el último año ha sufrido una ligera caída, ha subido doce puntos desde 2014.

Por tramos de edad, son las personas de entre 30 y 65 años los que han tenido problemas en mayor medida -33 %-.

En una nota, Irache traslada que el principal problema son las facturas excesivas o incorrectas -42 %-, de forma que al revisar sus cuentas, muchas personas ven que les están cobrando importes altos de telefonía, pese a que buena parte de ellos no se acuerdan con seguridad de los precios que habían acordado.

La situación se complica porque contrataron por teléfono y no tienen el contrato por escrito, por lo que para reclamar tienen que pedir una copia del contrato por escrito o, al menos, la grabación telefónica donde se acordaron las condiciones.

El segundo problema en importancia es que al cliente le han subido la tarifa respecto a lo contratado -27 %-. casos en los que a la falta de información rigurosa y transparente sobre los precios que se ha comentado, hay que añadir subidas de precio unilaterales por parte de las operadoras.

Las compañías más importantes han encarecido varias ocasiones en los últimos años las tarifas que habían pactado con sus clientes, subidas que pueden suponer pagar hoy veinte euros más al mes que lo que se acordó al contratar, por ejemplo.

Si el consumidor no cambia de compañía, se le aplican las nuevas tarifa, que hacen que el consumidor se quede con la sensación de que lo que ha contratado no sirve de nada, es papel mojado.

Irachye advierte de que la posibilidad de estos encarecimientos está incluida, como mucho, entre las farragosas condiciones generales. Además, se escudan en razones tan generales y vagas como cambios técnicos, de condiciones, económicos o de mercado para poder cambiar los precios.

Sin duda, esta posibilidad debería estar mucho más restringida, las razones para modificar los precios deberían ser excepcionales y muy específicas y deberían destacarse mucho más en la contratación.

El tercer problema señalado por los ciudadanos es la falta de información -26 %-. De hecho, preguntados específicamente por esta cuestión, el 79 % de los ciudadanos cree que las compañías telefónicas no informan suficientemente sobre sus condiciones, por lo que Irache recomienda solicitar siempre los contratos por escrito y asesorarse para comprender todas las condiciones antes de aceptar el servicio.

En cuarto lugar, los consumidores se quejan de que les han cobrado por servicios no contratados -25 %-, ya que se dan cargos por servicios a terceros, de tarificación adicional o no, que el consumidor asegura no haber contratado.

El problema suele ser que si los cargos son pequeños pero repetidos, habitualmente el cliente cae en la cuenta meses después, cuando el importe a reclamar ya es importante.

Las interrupciones o falta de cobertura es el quinto problema de telefonía para los clientes -24 %- y pasa especialmente en zonas rurales y pese a que la operadora aseguró a la hora de contratar que el alcance de la señal era total.

Los compromisos de permanencia también están entre los problemas más habituales -5 %-, ya que en muchas ocasiones no se da una información adecuada sobre estas cláusulas, lo que hace que muchas personas no sepan si tienen que pagar algo cuando quieren cambiar de operadora, qué importe o durante cuánto tiempo está vigente esta penalización.

Otros conflictos que también se dan en telefonía son que la compañía no cumple las condiciones acordadas -23 %-, el cliente no recibe las facturas -5 %-, que no han recibido el contrato por escrito -4 %- o que la operadora no concede la baja pese a que el consumidor la solicita -3 %-.

El problema de las bajas se extiende a los paquetes combinados, cuando el consumidor quiere dar de baja solo uno de los servicios, por ejemplo cambiar una línea de móvil. La falta de información hace que el consumidor no sepa si puede hacerlo o qué consecuencias económicas va a tener sobre el precio a pagar.