Las obras para convertir la N-121-A en una vía 2+1 arrancarán por el tramo entre los túneles de Ezkaba y Olabe

El Departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra prevé licitar la actuación en verano y que los trabajos comiencen a finales de este año - Los cuatro tramos restantes ya se encuentran en redacción

31.01.2020 | 06:19
Tramo entre Sorauren y Olabe, que actualmente solo tiene dos carriles.

PAMPLONA - El Departamento de Cohesión Territorial del Gobierno de Navarra comenzará las obras para la conversión de la carretera N-121-A en una vía 2+1 carriles por el tramo comprendido entre los túneles de Ezkaba y la travesía de Olabe, de 5 kilómetros de longitud. La Dirección General de Obras Públicas prevé sacar estas obras a licitación a lo largo del verano, de manera que puedan dar comienzo a finales de este año 2020.

El objetivo del proyecto 2+1 en el que trabaja el Gobierno de Navarra es reducir la siniestralidad que soporta la carretera Pamplona-Behobia, que solo el año pasado registró un total de 138 accidentes de circulación, mientras que en el periodo 2017-2019 la cifra asciende a 358 siniestros. Además en los últimos diez años, esta carretera ha sido escenario de un total de 31 fallecimientos, los dos últimos el pasado 11 de enero, cuando murieron dos jóvenes de 21 y 19 años de edad en Olagüe en un accidente múltiple.

El proyecto 2+1, que el Ejecutivo foral estima que tendrá un coste total de unos 70 millones de euros -a los que habría que añadir los 100 millones que se calcula que costará desdoblar los túneles de Belate y Almandoz-, contempla homogeneizar la totalidad del trazado de la carretera N-121-A con tres carriles, de los que el central se alternará por tramos para el adelantamiento en una u otra dirección. En buena parte de su recorrido, aproximadamente en 35 de los 70 kilómetros afectados por la actuación de Obras Públicas, habrá una separación de los sentidos de la circulación a través de una barrera vertical metálica, de una altura de 0,60 metros y distancia de postes de 4 metros, que se instalará en una mediana de dos metros de anchura para tratar de evitar al 100% los choques frontolaterales.

La Dirección General de Obras Públicas e Infraestructuras tiene en redacción actualmente cinco proyectos relativos a la conversión en vía 2+1 de la N-121-A, que dividen esta carretera en cinco tramos, el primero de los cuales se despliega entre el pk 5+550 (glorieta de los túneles de Ezkaba) y el pk 10+500 (travesía de Olabe); el segundo, entre el pk 10+500 (travesía de Olabe) y el pk 22+500; el tercero, entre el pk 22+500 y el pk 40+900; el cuarto entre el pk 40+900 y el pk 52+430 (boca sur del túnel de Arrigaztelu); y el quinto, entre el pk 52+670 (boca norte del túnel de Arrigaztelu) y el pk 68+440 (límite de la provincia de Gipuzkoa).

FUNCIONALIDAD Y ACCIDENTALIDAD La planificación de las obras, que depende del Servicio de Estudios y Proyectos de la Dirección General de Obras Públicas e Infraestructuras, que valora diferentes criterios, como la funcionalidad de la vía, accidentalidad, etc, prevé la conversión de la N-121-A en una vía de 2+1 carriles comience por el Tramo I, es decir, entre los túneles de Ezkaba y la travesía de Olabe.

En este sentido, el tramo de 5 kilómetros por el que arrancarán los trabajos forma parte de la sección de la carretera N-121-A que registra mayor sinistralidad, según un informe de la Policía Foral, que realiza una división diferente que la de Obras Públicas, al contemplar un único tramo entre la salida norte del túnel de Ezkaba hasta la gasolinera de Burutain, en el pk 16+500. En esta parte de la carretera, el Cuerpo autonómico contabiliza 94 siniestros en los últimos tres años, el 27% del total de accidentes registrados en la N-121-A.

La actuación prevista por el Departamento de Cohesión Territorial contempla el mantenimiento trazado, si bien para aprovechar la anchura de la calzada existente será necesario modificar en algún caso el eje de la calzada. El perfil longitudinal también se mantiene, salvo en las zonas de las intersecciones y se crean dos nuevas glorietas, en Oricáin y el acceso sur a Sorauren, para favorecer la incorporación desde los caminos de intersección y, asimismo, se aprovecha la obra para mejorar el acceso a parcelas de cultivo existentes.

Fuentes de Cohesión Territorial afirman que está previsto que las obras salgan a licitación en verano, de manera que puedan dar comienzo a finales de este año 2020. Las mismas fuentes no descartan que una vez arranquen las actuaciones, se puedan ejecutar obras en más de un tramo de la N-121-A de forma simultánea con el fin de agilizar la conclusión de los trabajos.