Investigadores de la CUN y del CIMA avanzan para descifrar el epigenoma del cáncer de sangre

Han hallado un rasgo molecular común en los pacientes afectados del mieloma múltiple

06.09.2020 | 00:39
Exterior de la Clínica Universidad de Navarra

PAMPLONa – Investigadores de la Clínica Universidad de Navarra, el Cima y el IDIBAPS lideran un estudio internacional en el que han descifrado el epigenoma del mieloma múltiple y han hallado un rasgo molecular común en los pacientes afectados. El mieloma múltiple es un cáncer de la sangre que se origina en la médula ósea. Ocurre por la proliferación de las células plasmáticas, un tipo de células inmunitarias encargadas de producir anticuerpos. Se trata de una enfermedad muy compleja y heterogénea, tanto desde una perspectiva biológica como clínica. Pese a su heterogeneidad, el estudio internacional liderado por la CUN, el CIMA y el Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS), ha logrado descifrar por primera vez el epigenoma completo del mieloma múltiple. Con este conocimiento y el empleo de novedosos métodos de análisis epigenéticos, han podido identificar un rasgo molecular común en los pacientes con esta enfermedad, implicado en el origen y el desarrollo de este cáncer hematológico.

El hallazgo, publicado en la revista Genome Research, abre la posibilidad a la utilización de medicamentos específicos dirigidos a tratar estas alteraciones epigenéticas que podrían beneficiar a los pacientes con un mieloma múltiple agresivo. Las últimas investigaciones centradas en el origen del mieloma múltiple han revelado que los pacientes son genéticamente heterogéneos, es decir, que ningún rasgo de su ADN es común. Por esta razón, los investigadores de este estudio decidieron enfocar su trabajo en el análisis epigenético de la enfermedad. Según explica Iñaki Martín-Subero, investigador ICREA y líder del Grupo de Epigenómica del IDIBAPS, "el epigenoma –cuyo significado literal es por encima del genoma– conforma las reacciones celulares que cambian las funciones de los genes, sin formar parte del ADN". "Estos cambios se pueden transmitir de una célula a otra y entre generaciones", añade.