50º aniversario de Santa Luisa de Marillac: un aprendizaje solidario e innovador

14.03.2021 | 00:47
Imagen de uno de los patios del colegio.

El colegio Santa Luisa de Marillac, de Barañáin, que acaba de posponer su aniversario, lleva medio siglo ofreciendo una enseñanza basada en valores cristianos y un fuerte compromiso con las familias.

El Colegio Santa Luisa de Marillac, ubicado en la calle Pedro Bigador, en Barañáin, cumplió a finales del pasado año su 50º aniversario. Este centro, que ofrece Educación Infantil, Primaria y Secundaria, está dirigido por las vicencianas Hijas de la Caridad, una congregación religiosa fundada por San Vicente de Paúl y Santa Luisa de Marillac.

Al principio, el colegio era solo femenino. "El año 86, que fue en el que yo entré, pasó a ser mixto", recuerda Martín Salazar, profesor de Historia y Filosofía y encargado de Secundaria del centro. Asimismo, Santa Luisa, como es conocido, ha pasado de tener 70 alumnos en su primer año de existencia hasta los aproximadamente 700 alumnos y 50 profesores de hoy en día. "Han habido muchos cambios en todo este tiempo, como las reformas de las instalaciones o el polideportivo que se creó hace 10 años. También hemos pasado de ratios por clase de 40 alumnos a ser 25, y todas las aulas están informatizadas". Sor María Jesús Arrula, directora general, añade que otro de los muchos cambios que se pueden ver "es que ahora solo queda una hermana de la caridad viviendo aquí, que soy yo. Antes llegó a haber hasta 25".

El aniversario, que pensaban celebrar el pasado octubre, ha tenido que ser pospuesto. "Queremos hacer algo especial, invitar a antiguos alumnos y profesores en dos grandes eventos, cuando todo mejore. Ahora hablamos del aniversario 50+1 o 50+2", señala con resignación Salazar. El profesor afirma que el primer reto que afrontan es mantenerlo como centro seguro. "Ahora por ejemplo estamos realizando las puertas abiertas de cara a las matrículas del año que viene, y atendemos los sábados de tres en tres familias máximo", declara.

valores cristianos Sobre el papel que juegan las Hijas de la Caridad en la enseñanza, Arrula afirma que desde la institución se promueve la integración total de la persona a todos los niveles: psíquico, físico y mental. "Trabajamos en valores cristianos, como actuar en la sencillez y en el acercamiento a las personas y sobre todo enseñamos a los niños a convivir y a compartir. También tenemos un sentido de trascendencia, es decir, ir más allá de lo que se dice". Arrula destaca que las Hijas de la Caridad siempre tuvieron muy claro el valor de la educación y por eso han creado colegios abiertos para todos aquellos padres y madres que quieran traer a sus hijos. "Tenemos niños de Latinoamérica, África y otros lugares de Europa. Aunque la educación es gratuita por ser concertada, siempre hay cosas que cuestan algo de dinero, pero aquí los padres no tienen que preocuparse en ese aspecto", asegura.

educación innovadora En cuanto a la oferta educativa, Salazar destaca que se da mucha importancia a la formación cooperativa. "Por ejemplo ganamos un premio del Gobierno de Navarra por un proyecto grupal sobre la historia de la Edad Media, y también recibimos un reconocimiento por una película realizada acerca del Camino de Santiago". Sostiene que el centro siempre intenta hacer cosas innovadoras, pero que no busca el premio. "Buscamos la participación, para las Hijas de la Caridad el éxito es lo que cada uno puede conseguir en cada momento, debe ser una filosofía en positivo".

Otro de los aspectos a los que dan mucho valor es al aprendizaje a través de las nuevas tecnologías. Idoia Ordorica, directora de Primaria e Infantil, cuenta que todas las aulas están digitalizadas y que los escolares utilizan chromebooks, que son ordenadores-tablet. "Con la tecnología empiezan ya desde los tres años. Para ello utilizamos aplicaciones educativas, desde las que pueden elaborar y acceder a contenido digital, pero siempre controlado por el profesor, que es el mediador final", detalla.

Otras de las actividades que tienen lugar en Santa Luisa son las salidas complementarias para el estudio del entorno. "Ahora estamos tratando de traerlas online, tenemos charlas con diversos colectivos, y también organizaremos visitas virtuales a museos", apunta Salazar. Según explicó, la mayor parte de los institutos a donde acuden a cursar el bachillerato u formación profesional "siempre dicen que los alumnos de Santa Rosa tienen algo especial, no solamente académicamente, sino por la buena actitud que demuestran".

En lo que respecta a la formación lingüística, Ordorica detalla que la escuela tiene un Programa de aprendizaje en inglés (PAI), por el que la mitad de las asignaturas se imparten en inglés. Añade que en estos momentos están en conversaciones con un colegio de Nueva Zelanda para una actividad de correspondencia digital entre los alumnos de quinto de primaria de ambos centros. "También colaboramos con la Escuela de Idiomas CLEN College, por lo que también otras lenguas están disponibles como opción extraescolar".

En cuanto a otras extra escolares, destaca que la Asociación de Padres y Madres oferta actividades de todo tipo como baile, baloncesto o guitarra, pero que desde el año pasado todo ha debido pararse por la covid. Sobre el ámbito deportivo, Salazar explica que los estudiantes se suelen apuntar al club deportivo Lagunak, "porque está al lado y es muy completo".

iniciativas solidarias Por otro lado, haciendo gala de su vocación cristiana, los escolares realizan acciones sociales. "Todo esto está en el ADN de las Hijas de la Caridad. Hemos tenido jornadas en residencias de ancianos y visitas a enfermos ", relata Arrula. Asimismo, aclara que su congregación gestiona una ONG junto a los Misioneros Paúles, llamada CovideAmve. "Consiste en ayudar económicamente a iniciativas que surgen anualmente en países en desarrollo. En 2019 por ejemplo colaboramos para construir una escuela profesional en Latinoamérica", apunta.

Finalmente, informa de que si algo también destaca en la escuela, son las tutorías con las familias. "El trabajo con ellas es de seguimiento absoluto, porque al final nos dejan lo más valioso que tienen". Los padres y madres además colaboran en actividades dentro del centro. "Ha habido muy buena sintonía. Por ejemplo ellos fueron los que habilitaron el proyecto del huerto, viniendo aquí los sábados y quedándose a almorzar", añade Salazar. "El mejor premio que podemos recibir es que los exalumnos traigan a sus hijos a la escuela, lo cual ocurre bastante a menudo", afirma.

"Enseñamos valores cristianos con un sentido de trascendencia, ir más allá de lo que se dice"

María Jesús Arrula

Directora general

"El mejor premio que podemos recibir es que los exalumnos traigan a sus hijos a la escuela"

Martín Salazar

Director de ESO