Primera Javierada de 2022: tradición y reto personal

06.03.2022 | 00:36
Beatriz Fernández, Marta Urdánoz, Ana Zaragüeta y Charo Monje.

Por superación personal, tradición, costumbre o para pasar un buen rato entre amigos, más de 5.600 personas participaron ayer en la primera Javierada de este 2022, animados y con ganas a pesar del tiempo: sin lluvia pero con mucho frío

Personas de todo tipo de procedencia, edad y motivaciones emprendieron ayer el camino de la Javierada, la primera del año 2022 y la primera también tras un año de parón pandémico. Más de 5.600 personas caminaron con Javier, como decía el lema de este año, aunque entre ellos abundaron también los ciclistas e incluso patinadores o jinetes a caballo.

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Aunque la Javierada de este año reunió a menos gente de lo habitual, los que dedicaron el día a caminar por Javier lo hicieron con buen ánimo y ganas acumuladas, sentimientos generalizados entre la multitud.

También los voluntarios de protección civil y de emergencias, así como los del grupo Huarte por Javier, se mostraron animados en sus tareas. Durante la ruta, los caminantes pudieron hacer varias paradas para recobrar fuerzas con agua, comida, bocadillos o caldo caliente, un recurso muy agradecido debido al frío que acompañó a la gente durante toda la mañana. Y es que, a pesar de haber evitado la lluvia pronosticada, los peregrinos se enfrentaron al frío y al viento, algo que, sin embargo, no redujo su ilusión de llegar a Javier como marca la tradición.



Estuvieron muy presentes los jóvenes del grupo scout Quinta tropa, de Sarriguren, que lleva 40 años realizando las Javieradas con jóvenes de entre 7 y 18 años. "Estos dos años por el covid hemos tenido que parar, pero ahora que las cosas se están normalizando hemos vuelto. Solemos dormir en Javier, pero como ahora no podemos, venimos solo durante el día. Este año nos juntaremos, haremos una eucaristía pequeña nosotros solos y volveremos a Pamplona", explicó Maira Ayesa, una de las monitoras.

"Hacemos esto por pasar un buen rato", explicó Lucía Vicente, de 13 años, que había partido a las 05.30 horas de la mañana con la Quinta tropa. "Al principio ha sido un poco duro, pero luego hemos cogido el ritmo y al final llegas a Javier con orgullo por haber hecho 50 kilómetros andando. Te da satisfacción, y pasas un buen rato con los amigos", puntualizó.

No fue la única a la que el comienzo se le hizo difícil. Como ella, Yolanda Gaviria, que llevaba muchos años haciendo la Javierada desde San Vicente pero este año salía desde Pamplona, manifestó que "la experiencia está siendo dura, nos hemos preparado menos, pero la experiencia te llena", explicó, añadiendo que seguía teniendo motivación.

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50 kilómetros de reto personal Silvia Esteban, Íñigo Mikeleiz, Rubén Sola y Javier Monteiro llegaron juntos al primer alto, donde los voluntarios de Huarte repartían caldo. También monitores de scout, decidieron hacer la peregrinación sin niños este año. El grupo iba, según dijeron, "con mucha alegría". "Está yendo muy bien, hace un poco de fresco pero ya saldrá el sol", expresó Esteban. "Es un día muy guay en el que te juntas con mucha gente, todos hacia el mismo lado y cada uno con sus motivos. Es un ambiente diferente. Lo hacemos por la tradición, para pasar un buen rato con los amigos y también por superación: andar 50 kilómetros y llegar al final te da esa satisfacción", opinó la peregrina.

La superación personal fue una de las motivaciones que movió a las personas, muchas de ellas deseosas de demostrarse a sí mismas que eran capaces de caminar 50 kilómetros en un solo día. Era el caso de Charo Monje, Ana Zaragueta y Marta Urdánoz, quienes salieron de Monreal, desde donde recorrieron 32 kilómetros hasta llegar a Javier y disfrutar de la satisfacción de haber superado el reto. "Hemos venido solas, muy contentas de volver después de la pandemia, y hemos llegado como unas campeonas", afirmó Monje. Añadieron que el día había salido "divino" para andar. Tras seis años de Javieradas, las amigas realizaban el recorrido "un poco por todo", pero en gran parte por tradición y por "reto personal".

Además de los caminantes, también recorrieron las carreteras a Javier numerosos ciclistas, en grupos o solos, que decidieron participar en la Javierada pero de una forma distinta. David Tirapu, Roberto Mártinez, Fernando Sánchez y Víctor Etxeberria fueron cuatro de las personas que llegaron a Javier sobre ruedas desde Noáin. Tras dejar una furgoneta allí el día anterior, partieron a las 09.30 horas, haciendo una parte del Camino de Santiago y recorriendo después la vía verde por la Foz de Lumbier. "Hemos venido a pasar el día, con tranquilidad. Llevamos tres años haciendo esto en bici, y andando toda la vida", explicó David Tirapu. El ciclista resaltó el buen ambiente que se hace entre los peregrinos, añadiendo que vieron bastante gente por el camino, y muy animada. "Yo lo hago por tradición, venía con mi abuelo y con mi padre, es todo generacional", explicó.





VOLUNTARIOS A PIE DE CARRETERA Huarte por Javier, un grupo de voluntarios de la localidad, lleva ya 50 años sirviendo caldo a los caminantes, con la colaboración de diferentes empresas sin las que la labor del grupo "sería muy difícil", como explicó Ramón Moratinos, uno de los voluntarios. Entre ellas, Canasa, el Ayuntamiento de Huarte, Cárnicas Iriguibel, Verduras Elarte, Pastas Beatriz...

Moratinos habló de la sorpresa que se llevaron al ver que el número de peregrinos superó con creces sus expectativas. "Este año pensábamos que no iba a haber tanta gente, pero hay un montón y estamos encantados. Veo a la gente con un ánimo muy alto, muy motivada y con muchas ganas", añadió el voluntario. "Estamos muy contentos porque pensamos que sobraría caldo, pero no va a sobrar nada", expresó. Y es que, a media mañana, de los 150 litros de caldo preparados ya solo quedaban 20.

Otro de los grupos, con 32 años de presencia en las Javieradas a sus espaldas, fue la Asociación de Voluntarios Olímpicos de Navarra. Su presidenta, Helena Acaz, contó que en las dos Javieradas de este año se reunirían 32 voluntarios, además de "todos los que han estado descargando el producto previamente". Además de la dinámica de siempre, los voluntarios pusieron unas medidas de seguridad a la hora de repartir la comida.

"Hay un montón de gente, no tanta como en otras ocasiones, pero tienen muchas ganas. Y aquí andamos, dale que te dale, de buen ánimo", contó.

"Estamos muy contentas de volver después de la pandemia y ha salido un día divino para andar"

CHARO MONJE

Vecina de Monreal

"Lo hago por tradición, venía co n mi abuelo y con mi padre, es todo muy generacional"

David Tirapu

;Ciclista de Noáin

"Al principio ha sido un poco duro, pero luego hemos cogido ritmo. Al final llegas con orgullo"

Lucía Vicente

Vecina de Sarriguren

"Veo a la gente con ánimo muy alto, muy motivada y con ganas. Estamos encantados"

Ramón moratinos

Voluntario de Huarte por Javier

"La experiencia está siendo dura, nos hemos preparado menos, pero la experiencia te llena"

Yolanda gaviria

Vecina de San Vicente

"Hay un montón de gente, no tanta como otras ocasiones, pero tienen mucha ilusión "

Helena aCAZ

Directora de la Asociación de Voluntarios

"Lo hacemos por la tradición, por pasar un buen rato con los amigos y por superación"

Silvia esteban

Vecina de Pamplona

"Solemos dormir en Javier, pero este año no, haremos una pequeña eucaristía y volveremos"

Maira Ayesa

Monitora de Quinta tropa


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