Colectivos sociales de la Comunidad de Madrid reclaman la suspensión del partido de baloncesto que se jugará el próximo jueves entre el Real Madrid y el Maccabi Tel Aviv en el Movistar Arena, correspondiente a la Fase Regular de la Euroliga.
Así lo ha compartido en un comunicado la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM), una de las organizaciones que suscriben el manifiesto firmado por 250 entidades en el que se denuncia el uso del deporte "como herramienta de normalización de un Estado investigado por genocidio".
El llamamiento, ha indicado la FRAVM, cuenta "con un amplio respaldo de la sociedad civil organizada madrileña", y de entidades de solidaridad con Palestina, plataformas barriales y municipales, organizaciones vecinales, ecologistas, sindicales, representantes de la comunidad palestina en Madrid, colectivos pacifistas, universitarios, feministas y partidos de la izquierda política madrileña.
Las organizaciones firmantes, subraya la FRAVM, ven en la celebración de este encuentro deportivo "la normalización internacional" del Estado de Israel, "actualmente investigado por la Corte Internacional de Justicia por el crimen de genocidio contra el pueblo palestino".
Por ello, a su juicio, la participación de equipos que representan a Israel en competiciones deportivas internacionales supone un uso del deporte "como instrumento de blanqueamiento de una política sostenida de ocupación, apartheid y exterminio".
En este sentido, han recordado que la presión ejercida por las entidades sociales y el movimiento popular en Barcelona "ha tenido ya consecuencias concretas" en el partido entre el FC Barcelona y el Maccabi Tel Aviv previsto para este martes, que se jugará a puerta cerrada. Para las organizaciones madrileñas, este precedente demuestra que la movilización social "puede frenar la normalización" y "obligar" a las instituciones y a los organismos deportivos a "reaccionar".
"En los últimos meses, movilizaciones no violentas han evidenciado una oposición cada vez más amplia al uso del deporte y de los grandes eventos como herramientas de legitimación política", recogen las organizaciones, que apuntan que la respuesta social durante la etapa final de La Vuelta en Madrid fue "un ejemplo claro".
Las entidades firmantes subrayan además que el deporte no puede situarse "al margen de los crímenes internacionales" ni "ampararse en una supuesta neutralidad". Permitir la celebración de este partido, sostienen, supone "una forma de complicidad política y simbólica".
Por todo ello, los colectivos firmantes exigen a las instituciones que adopten las medidas administrativas y políticas necesarias para impedir la celebración de este evento deportivo y han hecho un llamamiento a participar de las movilizaciones ciudadanas convocadas el jueves ante el recinto deportivo.