Si bebes no conduzcas es un eslogan imperecedero de la Dirección General de Tráfico, con anuncios impactantes y campañas que han tratado de mostrar los evidentes peligros de coger el coche bajo los efectos del alcohol. Pero aun así seguimos asistiendo continuamente a numerosos controles que resultan positivos y a accidentes provocados por la ingesta de estas bebidas. Lo que no es tan habitual es que una persona que triplica la tasa de alcohol y provoca un importante accidente con dos personas heridas y un coche destrozado sea totalmente absuelta por la Justicia. Pero ha pasado en Mallorca y ha dado mucho que hablar.

Accidente y triplica la tasa

Aunque la sentencia se ha conocido recientemente, el suceso ocurrió el 11 de agosto de 2023, poco antes de las nueve de la noche, en las afueras de Capdepera. La conductora se desvaneció, perdió el control del vehículo, se salió de la carretera, chocó contra una farola, golpeó a otro coche y terminó estrellándose contra un muro. El balance fue de dos personas heridas, un hombre de 46 años y una mujer de 38, ambos con lesiones cervicales que requirieron atención médica y rehabilitación, además de daños materiales en el vehículo, que terminó siniestro total.

Cuando llegó la Guardia Civil, los agentes comprobaron que la mujer presentaba signos claros de embriaguez. La prueba de alcoholemia confirmó las sospechas: 0,78 miligramos de alcohol por litro de aire espirado, aproximadamente tres veces por encima del límite legal.

Hasta ahí parecía un caso más de conducción bajo los efectos del alcohol que se saldaría con una pena importante para la conductora. De hecho, la fiscal solicitó la retirada del carné durante tres años y medio, además de una multa de 7.200 euros. Pero el juicio añadió un elemento inesperado.

“Creía que era cerveza sin alcohol”

Durante el proceso judicial, la conductora aseguró que no bebe alcohol (algo que confirmaron personas cercanas a ella) y que aquel día había pedido cerveza sin alcohol. Según su versión, terminó consumiendo tres cervezas con alcohol sin darse cuenta, convencida de que eran sin. Eso pudo afectarle especialmente porque padece trastorno del espectro alcohólico fetal, causado por haber sido expuesta al alcohol antes de nacer y que aumenta la sensibilidad a esta sustancia, como certificó un perito en un informe neuropsicológico. Aun así, afirmó que se encontraba perfectamente cuando cogió el coche hasta que de repente empezó a sentirse rara, perdió el conocimiento y desencandenó el accidente.

La magistrada consideró plausible esa explicación. En la sentencia concluye que no quedó probado que la mujer buscara intoxicarse voluntariamente, por lo que aplica una eximente de responsabilidad penal al entender que el estado de embriaguez no había sido buscado.