La 12ª edición de la Ruta de los Akelarres reunió el pasado sábado en Aurizberri/Espinal a 16 ciclistas en una jornada con buenas condiciones meteorológicas y de gran exigencia deportiva. marcada por el compañerismo, la exigencia deportiva y el disfrute del entorno natural del Pirineo navarro. La cita, organizada por Ziklo, recorrió 132 kilómetros y acumuló cerca de 3.500 metros de desnivel positivo a través de algunos de los puertos más emblemáticos de la zona pirenaica.

La salida tuvo lugar en el Camping Urrobi de Aurizberri-Espinal, desde donde los participantes atravesaron localidades como Garralda, Aribe, Orbaitzeta y Esterenzubi, además de ascender puertos como Azpegi, Bilgosa, Auzki, Organbidexka, Irau, Zurzai y Errozate. La ruta incluyó también el tradicional paso por la Selva de Irati pasando por Orion y una parada en la muga 25 antes de afrontar el tramo final.

Desde Ziklo, Jon Beunza, uno de los organizadores, destacó la filosofía del evento desde sus inicios: “Aquí no se trata de ir a hacer un tiempo, sino se trata de disfrutar de la ruta y de los lugares por los que se van a pasar”. En este sentido, lejos del modelo competitivo de otras marchas ciclistas, la Ruta de los Akelarres mantiene su carácter de encuentro entre aficionados, con el objetivo de dar a conocer algunos de los rincones más espectaculares y exigentes para la práctica del ciclismo en el Pirineo. “Es una quedada entre amigos y nuestro objetivo es mantenerla viva”.