Los Ángeles. Sandra Bullock y su hijo adoptado Louis ya son famosos. La ganadora del Oscar por la película The Blind Side (El lado ciego), en la que interpreta a una mujer que adopta a un bebé negro huérfano, trasladó a su vida privada el argumento del filme y acapara grandes titulares. La actriz, de 45 años, adoptó en enero pasado a un niño negro procedente de Nueva Orleans que ahora, tras separarse de su esposo Jesse James, deberá criar sola. Esta semana Bullock posaba con su vástago desde la portada de la revista People, una imagen que trascendió a muchas otras publicaciones internacionales. Pero entre sus colegas de Hollywood hay varios que se le adelantaron a la hora de adoptar niños.
La actriz Meg Ryan, de 48 años, protagonista de Cuando Harry encontró a Sally, se trajo a Daisy desde China. Según declaró, la intérprete se encontraba desde hace 10 años en listas de espera para adoptar niños en Estados Unidos. Con su ex pareja Dennis Quaid ya tiene un hijo de 18 años. También Michelle Pfeiffer estaba soltera cuando en 1993 adoptó a Claudia, la hija pequeña de una madre negra. Sólo pocos meses más tarde la actriz se unió con el productor de televisión David E. Kelley, con quien tuvo a su hijo John Henry, hoy de 15 años. También Connor Cruise, el hijo adoptivo de 15 años de Tom Cruise y Nicole Kidman es de piel negra. Durante los diez años que ambos actores estuvieron juntos adoptaron igualmente a Isabella, hoy de 17 años. Los dos actores disponen en la actualidad de nuevas parejas y con éstas tienen su propia descendencia. Así, Katie Holmes es la madre de Suri Cruise y la estrella del country Keith Urban es el padre de la pequeña Sunday Rose.
La estrella del pop Madonna, de 51 años, no descarta volver a adoptar. "Nunca digas nunca jamás", afirmó la cantante en diciembre, en el programa de televisión británico GMTV, cuando se le preguntó si quería adoptar un niño africano. Su familia la integran por el momento los dos huérfanos procedentes de Malawi Mercy y David Wanda, al igual que Rocco y Lourdes, hijos biológicos. Angelina Jolie y Madonna iniciaron una especie de competición dentro del mundo de la adopción. La primera se trajo a Maddox, de 8 años, desde Camboya cuando aún mantenía su relación con Billy Bob Thornton. Tras unirse a Brad Pitt llegaron Pax Thien (6), procedente de Vietnam, y Zahora (5), de Etiopía. Como madre biológica alumbró a Shiloh (3) y a los gemelos de un año Vivienne y Knox.
La actriz Mia Farrow, de 65 años, no tuvo suficiente con cuatro hijos biológicos. Además adoptó otros once niños, entre ellos a Soon-Yi, entonces de 8 años. La joven coreana, con 35 años, acabaría uniéndose a la antigua pareja de Farrow, el director de cine Woody Allen, con quien lleva trece años casada y tiene dos hijos adoptados.
Ya en los años veinte del siglo pasado la bailarina y cantante Josephine Baker, quien no pudo tener hijos propios, adoptó a una docena de niños de diferentes razas y procedencias. Hugh Jackman, el actor que la revista People calificó en 2008 como "el hombre vivo más sexy", es padre adoptivo de Oscar (10) y Ava (5).
Otra ex de Woody Allen, Diane Keaton, decidió con 50 años tener hijos y adoptó primero a Dexter y cinco años más tarde a Duke.