La Policía y la Guardia Civil han detenido a la mujer que fue condenada a prisión permanente revisable por matar a su bebé arrojándolo a un contenedor en Porto Cristo (Mallorca).
La mujer ha sido localizada sobre las 20.30 horas de este miércoles en Manacor después de dos semanas fugada, según han informado ambos cuerpos en un comunicado.
La localización ha sido posible gracias a una investigación conjunta de la Brigada de Policía Judicial de la Policía Nacional y de la Unidad Adscrita de la Guardia Civil en la Audiencia Provincial de Palma.
Los agentes, tras semanas de investigación, han logrado situar a la mujer en la localidad de Manacor y la han detenido. Ahora, previsiblemente, ingresará en prisión.
La mujer fue juzgada por un jurado popular en la Audiencia Provincial de Baleares el pasado marzo. El día 22 se emitió un veredicto de culpabilidad, pero no se presentó ante el tribunal y se dictó una orden de busca y captura en su contra.
Cuatro días después, la magistrada la condenó a ella y al tío de la bebé a prisión permanente revisable como autores de sendos delitos de asesinato. También condenó a la hermana de la madre por un delito de omisión del deber de socorro a pagar una multa de 5.400 euros.
Los hechos tuvieron lugar el 3 de noviembre de 2023, cuando la madre, embarazada de 26 o 27 semanas, se puso de parto en el interior de un vehículo en el que viajaba junto a los otros dos condenados.
Después de dar a la luz, y a pesar de encontrarse en las inmediaciones de un centro hospitalario, entregó el cuerpo del neonato al hombre para que lo arrojara a un contenedor próximo y huyeron del lugar.
En su sentencia, la magistrada presidenta del tribunal del jurado sostuvo que su conducta "estuvo guiada por el desafecto y el deseo de poner fin a la situación", ya que pudo solicitar la presencia de una ambulancia en su residencia y pudo ser trasladada a un hospital donde podrían haberlos atendido de forma inmediata.
Por lo tanto, consideró que queda demostrado que pretendían "desembarazarse" de la bebé y llevaron a cabo todos los actos que tuvieron a su alcance para conseguir su propósito.
"Abandonar a una neonata prematura en un contenedor de basura, dejándola a su suerte, con una climatología adversa, supone abocarla a una muerte segura", subrayó.
La magistrada-presidenta concluyó respecto a la madre y su cuñado que "pretendían provocar la muerte de la neonata" y apunta a un ánimo "particularmente ruin, perverso, cobarde o traicionero".