pamplona. "Ha sido como una maratón de siete años, con muchas paradas y muchos descansillos", precisó este villavés de 68 años, casado y con cinco hijos, licenciado en Filosofía y Letras y directivo de un grupo industrial hasta su jubilación por incapacidad absoluta debido a la enfermedad con la que convive desde hace diecinueve años, el parkinson. En cualquier caso, confesó que se siente "muy satisfecho" de su nuevo libro, editado por Eunate, que, en sus 288 páginas, mezcla escritos ya editados en sus obras Entre amigos en Sancho Grande y Camino de Ananda, con otros inéditos, agrupados bajo los títulos Chispazos de vida, Un singular verano y Raíces.
"En el fondo ha sido como una prueba de resistencia", dijo Viscarret, quien, pese al parkinson y la extirpación de estómago que sufrió en 2005, se considera "un hombre feliz" y con "unas ganas de vivir tremendas" que, dado su sentido religioso, relaciona con unas oraciones que para él son su "carburante del día". Pero, además de una "prueba de resistencia", el libro ha supuesto para su autor "un desahogo, una terapia y un placer". "Refleja mi forma de ser, vitalista, entusiasta, con ilusión por la familia, los amigos, el campo, la montaña, el verde y tantas, tantísimas cosas", afirmó.
Una vida que, desde que padece parkinson, enfermedad a la que denomina "vieja amistad", "se asemeja a una balanza". "En un platillo están los aspectos ingratos de la enfermedad, los bloqueos, no frecuentes, la lentitud, la torpeza, y en el otro, los valores que me ha aportado", reconoció.
Desde esta experiencia, que le ha acercado a la Asociación Navarra de Parkinson (Anapar), de cuya junta directiva forma parte, piensa que su nuevo libro "va a ayudar a más de uno, sobre todo a personas con problemas de salud".