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Muere la escritora sudafricana Nadine Gordimer, poderosa voz contra el ‘apartheid’

Ganadora del Nobel en 1991, falleció el domingo a los 90 años mientras dormía

Muere la escritora sudafricana Nadine Gordimer, poderosa voz contra el ‘apartheid’EFE

nairobi - La escritora sudafricana y Premio Nobel de Literatura, Nadine Gordimer, quien fuera gran defensora de la abolición del apartheid en su país, falleció la pasada noche del domingo a los 90 años.

La sudafricana de origen judío murió mientras dormía en su casa de Johannesburgo acompañada por sus dos hijos. En 1991, a los 67 años, Gordimer ganó el Premio Nobel de Literatura, y en aquel momento fue la primera mujer en hacerlo en 25 años. La escritora trató en sus libros los conflictos interétnicos y el apartheid, por lo que el Gobierno prohibió tres de sus obras. “Algunas personas dicen que me dieron el premio no por lo que he escrito, sino por mi política. Pero yo soy una escritora. Esa es mi razón para seguir con vida”, manifestó la sudafricana tras recibir el Nobel. Su defensa por la mayoría negra hizo que Gordimer fuera una de las primeras personas con las que Nelson Mandela quiso reunirse tras convertirse en 1994 en el primer presidente negro de la historia de Sudáfrica, después de pasar 27 años en prisión.

Fue una voz destacada contra la pobreza y en favor de los Derechos Humanos. Gordimer, autora de La historia de mi hijo (1990) y El conservador (1974) entre otras novelas, nació el 20 de noviembre de 1923 en la localidad minera de Springs, próxima a Johannesburgo. Hija de un joyero judío lituano y de madre inglesa, en su infancia quiso ser bailarina además de escritora, pero tuvo que abandonar la danza al diagnosticársele una enfermedad cardíaca. La sudafricana siempre permaneció en su país, donde se convirtió en firme defensora de la abolición del apartheid, y fue miembro del Congreso Nacional Africano (ANC) cuando esta organización política era ilegal (1960-1990).

Gordimer consideró que, como figura pública y sudafricana de raza blanca, tenía el compromiso de contribuir al cambio social en su tierra. La ganadora del Nobel de Literatura en 1991 abordó en sus obras temas como la opresión, la violencia, la discriminación y las consecuencias del apartheid en Sudáfrica. También llamó la atención del mundo sobre la necesidad de combatir la pobreza a escala internacional, especialmente tras su nombramiento como embajadora de buena voluntad del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), en 1998. Pero antes de ser reconocida internacionalmente por su activismo, Gordimer se formó en Letras en la Universidad Witwatersrand de Johannesburgo, y recorrió África, Europa y EEUU. En las universidades de Harvard y Princeton de este último país trabajó como profesora. Su vocación literaria dio su primer fruto durante la adolescencia, pues con 15 años publicó el primer relato en un periódico de su país. Posteriormente apareció su primera novela, The Lying Days (1953), que tuvo una grata acogida de la crítica nacional e internacional. A partir de entonces publicó más de una veintena de obras, entre ellas La huella del viernes (1960), La hija de Burger (1979), Something out There (1984), Un capricho de la naturaleza (1987), Nadie que me acompañe (1994) o The Pickup (2001).

“Yo soy africana y el color de la piel no importa”, dijo rotunda en más de una ocasión Nadine Gordimer, quien aseguró que estaría “muy decepcionada” con el presidente de EEUU, Barack Obama, si no levantaba el bloqueo económico a Cuba. Soñaba con un futuro con “justicia humana extendida a todos”. Y consideraba que en la lucha por ese mundo mejor y más tolerante, los escritores tenían un papel esencial. “Vivimos en una época de terror que confronta al hombre y que le oscurece proyectando largas sombras que le impiden descubrirse a sí mismo”, y en la que los artistas, defendía, deben buscar el sentido de la barbarie y el terrorismo, y entender a los actores y víctimas de esos fenómenos. - Efe