san sebastián - Ya han pasado más de dos meses de la presentación de Cincuenta semanas y media en Brighton, escrito por Eugenio Ibarzabal. Después de una primera lectura en la que ha destacado la descripción del nacimiento de ETA, en un plano más divertido se encuentra la relación con el amor. El protagonista, un bilbaíno de 70 años, de traslada a Brighton en busca de su eterno primer amor.
Además de relatar los inicios de ETA, Benja, el protagonista también se centra en el amor.
-Sí, es un personaje de finales de los 60, que decide que todavía tiene una oportunidad. Intuye que está en el último tercio de su vida, e intenta encontrar a quien fue su primer amor. El primer amor es una de esas cosas que se nos quedan grabadas toda la vida. Al buscar eso, se mete en un lío formidable.
A cierta edad, hay personas que descartan el amor.
-Uno de los descubrimientos del personaje es que los 69, 75, 80, 85... pueden ser completamente diferentes en una persona y otra. Si dices que alguien tiene 85 años ya estás soltando un cliché que realmente explica muy pocas cosas. La salud es clave, pero hay personas con salud de todas las edades y que son complemente diferentes. El amor a esas edades debería dar mucho ánimo, porque hay un montón de posibilidades abiertas. Unos las aprovechan, y otros no.
¿Cómo definiría el personaje el amor a su edad?
-El amor puede tener un montón de caras. Pero es esa búsqueda de la complicidad. Si él lo definiera, diría que es el gran placer, la gran aventura de lograr que dos personas sean cómplices. Está todo el tema de las relaciones sexuales y de la conversación, pero al final está el logro de la complicidad.
¿Qué influencia tiene la ciudad de Brighton en la historia?
-Brighton es una ciudad para escapar, es el San Francisco de Inglaterra. Es el lugar donde hay un mayor porcentaje de homosexuales. Es un pequeño pueblo con un puertito. Benja habla bien inglés, hasta cierto punto, porque la relación con las mujeres es en inglés pero él está en ese punto en que no sabes si estás entendiendo bien lo que dice el extranjero.
¿Cómo se desarrolla la trama?
-Allí realmente no tiene mucho que hacer. Es un tema que está relacionado con la jubilación. Todavía está sano y tiene mucha vida por delante. Entonces, paralelamente a lo que él está viviendo allí, va contando su vida anterior. Dos historias que no tienen nada que ver una con la otra, la historia en Brighton y su vida anterior, finalmente se encuentran.
Usted cree firmemente en las oportunidades...
-Dentro de nuestra vida, hay un montón de vidas. Parece que la vida es como un círculo, eres joven, te enamoras, buscas trabajo, te casas, tienes hijos, cuidas a los nietos y ya está. Pero eso no es verdad, porque lo bueno de la vida es que hay varios círculos y si te animas, puede volver a empezar. Como es el caso de Benja.
¿Qué otros temas acompañan al protagonista a lo largo del relato?
-La seducción. Muchas veces, para seducir lo único que hace falta es saber escuchar. Tenemos tales ganas de hablar y de ser escuchados, que cuando encontramos a una persona que para, nos mira, se calla, y nos transmite que lo que estamos contando le resulta interesante, a partir de ahí, la otra persona se siente a gusto. Parece como si se conocieran de toda la vida. Lo curioso es que él, que no es un hombre que tiene una gran autoestima personal, se da finalmente cuenta de que se está convirtiendo en un seductor.
Ese no es el único descubrimiento que hace...
-No, también descubre que es un hombre de mujeres. Hay hombres que se encuentran más a gusto hablando con hombres y sus relaciones fundamentales son con hombres. Hay hombres, sin embargo, que se encuentran mucho más cómodos entre mujeres y se entienden mejor con ellas. Y viceversa. Él descubre que es un hombre de mujeres, se encuentra mucho más cómodo con mujeres.
La amistad y la bisexualidad también están presentes...
-Hay gente que piensa que entre un hombre y una mujer no puede haber amistad. Yo creo que sí hay amistad, siempre y cuando no haya relación sexual. La relación sexual pasa de esa amistad a una situación muy diferente, que además no tiene vuelta atrás. Luego hay otro tema, el de la bisexualidad. No tengo dato alguno, pero es como si a veces en muchas mujeres hay latente una bisexualidad. Eso también es un descubrimiento en la novela, porque él no está acostumbrado para nada a ese tipo de cosas.
¿Es la suya una novela autobiográfica?
-No tiene nada que ver con mi vida. El personaje tendría 10 años más que yo. Yo soy de San Sebastián, el personaje es muy bilbaíno. Lo único que hay autobiográfico es el mundo de Brighton, que conozco bastante porque he vivido allí. Muchos personajes me han interesado, y también hay un cierto homenaje a Inglaterra. Y otro tema autobiográfico es cuando hablábamos del tema de ETA, el descarrilamiento del tren. Yo era un chaval pero tengo un recuerdo muy vívido de todo ello y personas muy cercanas a mí se vieron involucradas.