De lo orgánico. Constructivo a lo

La artista Sagrario San Martín explora sobre el origen de la vida en la muestra ‘De la charca primigenia’, que se expone en la Casa de Cultura de Zizur Mayor hasta el próximo 18 de noviembre.

07.02.2020 | 15:13
Arriba, la artista Sagrario San Martín, junto a una de las piezas que se exponen.

Cuando lo geométrico y lo orgánico se mezclan en un mismo lienzo se crea una especie de magia. Las diferentes figuras, tan diferenciadas como podrían serlo unas casas, unos dinosaurios o unas células, se comunican entre sí y generan un discurso de lo más atrayente. Un discurso que versa sobre el origen de la vida, sobre la evolución y también sobre la opresión. Una serie de ideas sobre las que Sagrario San Martín ha reflexionado y ha plasmado en sus obras durante los dos últimos años, las cuales ahora expone en la Casa de Cultura de Zizur Mayor en una muestra que, bajo el nombre de De la charca primigenia, permanecerá abierta hasta el próximo 18 de noviembre. El horario de visita es de 19.00 a 21.00 horas, de lunes a sábado, y de 12.00 a 14.00 horas los domingos y festivos.

Después de exponer en la Ciudadela una serie de cuadros donde las casas eran el elemento protagonista, San Martín ha continuado utilizando estos elementos en sus cuadros, que han ido evolucionando desde las construcciones más geométricas hacia líneas curvas y elementos orgánicos. Así se muestra en la nueva exposición de la artista, donde los cuadros admiten elementos tan dispares como dinosaurios, plantas, flores, células o bacterias, aunque las casas sigan siendo un elemento constante. "Son un símbolo de recogimiento, de bienestar, que no puedo obviar en mis cuadros", admite.

Para la artista, esta evolución "ha sido de lo más natural". "Siempre me ha interesado muchísimo todo el tema del comienzo de la vida, de la evolución y de los elementos vegetales, y como en esta ocasión he trabajado de una manera muy libre, los he ido añadiendo poco a poco hasta que estas formas han sido la base sobre la que he construido algunas piezas", apunta. Elementos como los peces o los pájaros, comunes en la obra de San Martín, son protagonistas de los lienzos. "Hay formas que se te meten en la cabeza y con las que te obsesionas y acaban siendo un constante en tu trabajo; a mí, eso me ocurre con los peces, puede que por mi pasión por el mar y todo su mundo", añade.

Por otro lado, aparecen nuevas formas como un alambre de espino o jaulas de pájaros. "En algunos aspectos soy bastante pesimista y siempre ando con la idea de la opresión, de la falta de libertad que no solamente tenemos como sociedad, sino que nos imponemos a nosotros mismos", cuenta. Estos elementos, no obstante, aparecen en los cuadros donde los colores cálidos con los que acostumbra trabajar San Martín desaparecen. "Mi paleta de colores es reflejo de los sentimientos que me invadan en el momento de enfrentarme a un cuadro, y no siempre van a ser de felicidad; por eso, en esta exposición también hay algunas composiciones más oscuras, donde los negros, marrones y grises son protagonistas", añade.

En cualquier caso, son predominantes los colores vivos y cálidos, ya que, según confiesa San Martín, "ver cómo se mezclan el rojo y el azul, o el verde..." le produce una "sensación de felicidad" que no puede describir. "El artista Pedro Salaberri me suele decir que yo me emociono cuando veo salir la pintura del frasco", cuenta, y añade: "Y es verdad, porque el color es la vida". También admite sentir mucha admiración por el blanco y el negro, algo que puede apreciarse en algunas piezas que la artista ha realizado con bolígrafo -para el resto de trabajos, utiliza acrílicos-. "Me parece precioso ese contraste tan marcado entre el blanco y el negro, pero yo necesito expresar la alegría de vivir, porque la vida es todo, ratos buenos y ratos malos", reflexiona, para después añadir: "Yo, cuando pinto, tengo momentos de absoluta felicidad".

Es, precisamente, esta combinación de colores la que produce un efecto de lo más "acogedor" en la exposición. "Estoy muy satisfecha con el resultado, porque después de trabajar dos años en estas obras, dos años en los que apenas he salido de casa porque estaba inmersa en mi pintura, y ver que tanto esfuerzo y gozo que he invertido ha merecido la pena y que sigue interesando, es una maravilla", comenta la artista. Pese a lamentar que "a la gente cada vez le cueste más entrar en las galerías y las diferentes salas expositivas", espera que el público se anime a visitar su exposición y a intentar conectar con esa reflexión que plantea sobre el origen de la vida.