Los artistas urbanos Felipe Pantone y Escif son los protagonistas de una exposición en el museo "Mima"

El arte urbano español juega con la imaginación en un museo de "millennials"

08.02.2020 | 21:02
Instalación del artista Elzo Durt que da acceso a la exposición "Dream Box" en el museo Mima de Bruselas.

Bruselas.- Los artistas urbanos Felipe Pantone y Escif son dos de los protagonistas de "Dream Box", una exposición en el museo "Mima" de Bruselas en torno a las ilusiones ópticas y el arte cinético, que incluye cinco instalaciones, entre ellas una imponente pieza de CD-ROM voladores y un revival psicodélico.

La muestra "se dirige a la imaginación a través del lenguaje de las ilusiones ópticas y psicodélicas", explica a Efe Raphaël Cruyt, uno de los promotores de este centro, que se ha convertido desde que abrió sus puertas en 2016 en el escaparate en Bélgica del arte y la cultura contemporáneos.

La instalación de Felipe Pantone, argentino que vive desde los diez años en España, ocupa el mejor espacio del museo, la llamada "capilla", donde el artista que comenzó como grafitero y ha evolucionado hacia el arte virtual, ha colgado del techo decenas de CD-ROM de distintas dimensiones, para crear una impresionante ilusión óptica.

"En todas las obras de Felipe Pantone hay una visión del espejismo modernista, siempre ese juego. Se pone al tanto de las últimas tecnologías porque sabe que al mes siguiente han quedado obsoletas. Le divierte cambiar constantemente", explica el comisario de la muestra.

Escif, artista "activista" conocido por sus impresionantes intervenciones en la ciudad de Valencia, ha optado por su parte por representar sobre un muro a niños y soldados de la República Democrática del Congo, donde se encuentra la mayor parte de reservas del coltán, un mineral necesario para fabricar tanto móviles, como tabletas y portátiles.

El llamado "Banksy español" saca a relucir su ácida crítica social al denunciar, a través de un juego con una tableta que interacciona con los menores y militares sobre la pared, la explotación que sufren quienes extraen ese mineral, cuyos beneficios sirven para financiar la guerra civil en el país africano.

Con cada una de las cinco instalaciones de la exposición "vamos a experimentar ese momento en que la imaginación va a cortocircuitar la razón", añade Cruyt, y precisa que, de manera intencionada, la muestra no ofrece información al visitante, para dejarle total libertad a la hora de interpretar.

"Todo el léxico de la magia es revisitado de manera diferente por los artistas", indica el comisario de la exposición, según el cual los creadores participantes, que también incluyen a los belgas Elzo Durt y el dúo Hell"O y al colectivo francés Gogolplex, fueron seleccionados "por el contraste" entre unos y otros.

La entrada a la expo se produce a través de la instalación de Elzo Durt, el único de los artistas que utiliza su nombre real, un ilustrador especializado en posters y portadas de discos, con un estilo psicodélico "muy reconocible".

Por primera vez, el creador belga ha realizado una instalación de este tipo, y para ello ha optado por un impresionante mural de colores que da la sensación de falso movimiento y un espacio en el que paredes y techo se han convertido en un caleidoscopio de formas en blanco y negro, acentuado por espejos y luces.

Un grafismo más onírico pero igual de potente es el que presenta el duo Hell'O, formado por los belgas Antoine Detaille y Jérôme Meynen, que al igual que Pantone comenzaron con el grafiti y han evolucionado hacia el papel, la pintura y las instalaciones.

"Nos interesaba la experiencia de tener que dejar un tiempo para impregnarse en la obra y empezar a ver el juego entre el volumen creado, los colores y las sombras en el espacio", explica Cruyt sobre esa pieza.

"Dream Box" concluye con Gogolplex, que plantea un experimento un tanto desconcertante: la recreación de una fría oficina sin personalidad donde se invita al visitante a someterse a un test para elaborar su retrato psicológico, destinado a crear "una obra de arte a medida".

Cruyt explica que se trata de "una crítica del datamining que hoy usan las empresas para catalogarnos".

"Dream Box" es la sexta exposición del joven museo, un capítulo más de la "trama narrativa" de este centro de arte, que aspira a explicar a través de 20 muestras consecutivas la "historia del milenio" y evaluar después el retrato de esta generación. EFE