Isidro López Murias es, a sus ochenta años, un artista fiel a sus principios, con una cadencia hacia tres estilos claves en su trayectoria profesional; tres estilos pictóricos que bautizan la exposición que acoge ahora el Palacio de Condestable. La muestra Realismo, cubismo, expresionismo pretende abordar el devenir artístico de este pintor a lo largo de seis décadas y lo hace a través de 127 cuadros pintados al óleo, unos sobre tabla y otros sobre lienzo, en los ha capturado paisajes, bodegones y, sobre todo, al ser humano.
Un pueblo en Castilla, Guitarrista pelirrojo, La invitación, El brindis, Casas de Cárcar, Tetera de metal y Campos y mieses son solo un ejemplo de los cuadros que se expondrán en las salas 1 y 2 de Condestable hasta el 8 de diciembre. Allí el visitante podrá deleitarse con el juego de formas y colores que durante años ha acompañado el espíritu creativo de López Murias. Una inquietud artística que despuntó muy temprano, cuando apenas tenía seis años y que ha permanecido igual de viva décadas después.
“Mis estímulos y objetivos en el arte de la pintura se reducen a dominar todo lo posible la técnica tradicional del dibujo, como medio fundamental para concebir no solamente la corrección representativa sino la capacidad interpretativa de la forma”, confiesa el artista. De ahí que siempre se haya mantenido fiel a los tres estilos que dan nombre a la exposición, más allá de otras tendencias artísticas como la abstracción. Para él, el realismo, el cubismo y el expresionismo son las mejores vías para transmitir, expresar y comunicarse con el espectador. Pero, además de la técnica, esa comunicación en la obra de López Murias se basa en la temática elegida. “Temas de este mundo, del ser humano, de la naturaleza, de los sentimientos y los sueños”, añade, que acercan al artista y al visitante en torno a un cuadro, a sus pinceladas, a sus colores. Paisajes, pero también fenómenos climáticos, alimentos, utensilios habituales en el día a día, y el hombre y la mujer en distintas actitudes, en distintos momentos, con diversas emociones.
Al margen de las nuevas tendencias, las nuevas formas de expresión artísticas, Isidro López Murias ha querido a lo largo de toda su trayectoria artística ahondar en estas tres manifestaciones artísticas, buscando la perfección en cada trazo, en cada textura, en cada dibujo, en cada juego de luces y sombras. Sin embargo, su aspiración no se limita a lograr una depuración técnica, sino a conseguir plasmar y transmitir emoción en cada cuadro.
A través de esta exposición, una de las más numerosas en cuanto a obras expuestas, López Murias ofrece una visión panorámica de toda su trayectoria artística, desde los comienzos en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando hasta la actualidad. - D.N.